viernes, 29 de mayo de 2020

TRABAJO EN CASA o TELETRABAJO, ¡GRANDES DUDAS DE SU CONVENIENCIA!




Antonio Sánchez Rodríguez

29 de mayo de 2020

Estamos inmersos en una impactante crisis sanitaria provocada por la aparición del COVID-19, convertida en pandemia, de la que creemos a estas fechas estar saliendo definitivamente, pero lo cierto es que hay más esperanza, que certeza. Puesto que las previsiones de epidemiólogos de todo el mundo prevén rebrotes posibles en el otoño-invierno. Esto supone que el control de la misma, hasta la aparición de una vacuna eficiente, nos obliga a estar en una continua vigilancia sanitaria manteniendo en cotas máximas los almacenes con los elementos necesarios para evitar el número de muertes que en esta ocasión se ha producido y que debería estar quemando las conciencias de los neoliberales que recortaron todo servicio público.

Con la aparición de la pandemia la clase trabajadora ha sido colocada en el lugar que nunca debió perder. No ha habido ningún trabajo que haya dejado de ser reconocido en su auténtico valor, de la necesidad de su existencia y su razón de ser.

No hay que olvidar que hasta este momento el Capital ha agredido y menospreciado con todo su potencial de medios, adláteres, sicarios y partidos liberales, neoliberales, de derechas y ultra derecha a la clase trabajadora. Todo ello para implantar en el subconsciente de la gente el desprestigio de los trabajadores y la de sus representantes: tanto de sindicatos, partidos de izquierdas como de movimientos sociales. ¿Para qué? Para devaluar el trabajo, para hacer creer a la sociedad que los sistemas productivos solo son suyos y solo suyos, se apropian de la creación de empleo cuando es absolutamente falso.  Ningún empresario contrataría ni a una sola persona sino tuviesen “sus cuentas hechas” de cuánto dinero le va a ganar al nuevo “recurso humano”, se desharán de él en la mínima coyuntura desfavorable posible y futura, y cómo no para hacernos creer que nuestras nóminas deben ser, si acaso, de 600€ porque nuestro “trabajo” NO vale nada.

martes, 26 de mayo de 2020

Reseteo Mundial



Nota: El presente artículo de Rafael Polo (Antropólogo, sindicalista y activista en diversos Movimientos Sociales), ya fue publicado el día 7 de abril de 2020 en la propia web del autor . Hoy, se publica en este Blog para nuestros lectores con la autorización del mismo, que además hace extensiva a todas las publicaciones de su página. Ofrecimiento que VCJ agradece públicamente.


Rafael Polo Brazo 

martes 7 de abril de 2020

Alguien parece haber pulsado el botón de “Reset” (reinicio) a nivel mundial. Alguien parece haber considerado que era un buen momento para hacer un alto en el camino y pararnos a pensar. Alguien parece haber considerado que había que parar este inmenso trasatlántico en el que nos desplazamos para hacer reparaciones.

Y da igual si las cosas son o no como parecen. Hace años que vengo hablando en este blog de como las “dinámicas históricas” nos arrastran tras de sí. Esta parada obligada de la máquina va a introducir profundos cambios en nuestra vida ¡inevitablemente! y va a hacer que nos replanteemos el modelo global que hemos venido construyendo durante las últimas generaciones, al menos.

Situación de Guerra

Aunque los cañones no hayan disparado un solo tiro estamos en una situación de guerra. Los gobiernos están tomando decisiones propias de una economía de guerra. Están confiscando bienes esenciales y poniendo a empresas privadas y a las administraciones de menor rango bajo un mando único central y estatal. Han puesto a la sociedad entera a las órdenes del Estado Mayor que está coordinando esta guerra. ¡Y está ocurriendo en todo el mundo!

martes, 19 de mayo de 2020

ALGUNAS EVIDENCIAS (para mi)



Enrique Cobo

19 de mayo de 2020

En medio de un monumental cambio del que sabemos algunas cuestiones como que habrá muchísimos muertos, que habrá una incalculable crisis económica, de que el poder en el mundo se ve compelido a unas nuevas tensiones y, por tanto, irá hacia un nuevo equilibrio o desequilibrio mundial que tendrá otras bases y otros equilibrios entre los estados y las alianzas entre ellos. Pero también se avecinan nuevas certezas que habrán de encontrar su formulación política en el mundo, en los conjuntos de estados “aliados”, en cada uno de los estados, en cada uno de nosotros.

Me gusta formular algunas apreciaciones sobre algunas líneas generales sobre salud, educación, economía y participación que la situación actual me sugiere.

La salud de los ciudadanos es una cuestión con unas dimensiones individuales, locales, regionales, mundiales. Ya nos resulta evidente que la salud es una cuestión que solo puede encontrar respuesta desde la intervención de los poderes públicos y que necesita de acuerdos internacionales y mundiales y que, sin embargo se concretan en actitudes individuales y colectivas. La sanidad es una cuestión pública, de gestión pública. No será el mercado el que la organice porque sus “métodos” no son eficaces si no están al servicio de las decisiones de los estados y de organismos internacionales.

martes, 12 de mayo de 2020

RESPONSABILIDAD FISCAL ANTE UN NUEVO ESCENARIO




Francisco Casero Rodríguez, presidente de la Fundación Savia
Isabel de Haro Aramberri, economista, patrona de la Fundación Savia

6 de abril de 2020

En estos momentos en que exigimos una respuesta responsable y eficaz de toda la estructura estatal, podemos preguntarnos de que medios dispone esta para hacer frente a los desafíos que se afrontan. Los estados se financian a través de los impuestos, que son uno de los principales instrumentos propios de la soberanía estatal. Se pueden financiar también a través de la emisión de deuda, como los ciudadanos o las empresas, pero obviamente, como ellos, deben ser capaces de pagarla, y para ello descendiendo a nuestra realidad actual sólo disponemos de la voluntad de plantear impuestos y de la capacidad de recaudación.

martes, 5 de mayo de 2020

Propaganda en tiempos de virus




Viñeta de Bernardo Vergara en eldiario.es del 30 de abril de 2020

Rosario Granado

5 de mayo de 2020

En los largos días que llevamos de confinamiento, como era de esperar, el uso de las redes sociales ha tenido un enorme aumento. A la primera fase de mensajes masivos de whatsapp y telegram, siempre fríos e insuficientes por muchos emoticonos que les quisiéramos poner, le sucedió una fase de llamadas telefónicas tradicionales y por whatsapp, pasando después al uso de plataformas como skype, zoom y otras para vernos mejor las caras. Se sentía ya necesidad de escuchar voces amigas, familiares, de hablar largo y tendido, necesidad de saber de los demás más ampliamente, de escuchar y de que te escuchen.