lunes, 11 de marzo de 2024

2024: EL “ESTALLIDO” DE LA DEMOCRACIA GLOBAL


Sebastián Martín Recio. Ateneo Republicano de Andalucía

12 de marzo de 2024

En un mundo globalizado como el nuestro, el año 2024 será de la mayor trascendencia en las relaciones sociales, políticas, culturales y económicas: Más de cuatro mil millones de personas de cerca de 100 países celebrarán comicios a lo largo de los próximos 12 meses. Y, de ellos, 50 serán presidenciales. Será una prueba de fuego para las democracias, para los territorios, para las identidades… Será una prueba evidente de las tendencias políticas, socioeconómicas y culturales que estamos viviendo en este principio de siglo. Y también de la calidad democrática. (1)

La agenda


Las tendencias


Estamos observando en nuestro entorno, de manera global, tendencias que vienen a llamarse “populistas”, pero que no son otra cosa que tendencias extremas del neoliberalismo y del imperialismo, que está aprovechando la situación geoestratégicamente para incrementar sus objetivos principales cuáles son las desigualdades sociales, el predominio del autoritarismo para el gobierno de los pueblos, el incremento de las dependencias económicas, energéticas y culturales y, por encima de todo eso, el incremento del crecimiento económico a costa de lo que sea – incluido el medio natural y las vidas humanas o los servicios públicos de salud o educación- con los beneficios correspondientes. Un beneficio añadido al ya acumulado con la carrera de armamentos o el narcotráfico.



A esta tendencia sociológica se unen, y van íntimamente ligados, los pretextos o excusas que sirven para alimentar impulsos subjetivos y emocionales que, lejos de tratar la realidad cotidiana en todos los aspectos prioritarios, como son la alimentación, el empleo, la Naturaleza, el agua o la energía, trasladan a las multitudes hacia ámbitos realmente radicalizados pero que están entroncados en ese mundo primario y emocional. Esos vectores utilizados son fundamentalmente el tema de la inmigración, generado precisamente a partir de las políticas de desigualdades que castigan y excluyen a países enteros hacia lo que llamamos la exclusión o el tercer mundo y que, inmersos en conflictos, hambrunas y guerras, buscan espacios para mejorar su vida. Esto se reviste como amenaza y genera de manera polarizada un rechazo que es manipulado por esas élites que buscan los objetivos anteriores.

De la misma manera el miedo o la inseguridad son factores que concurren de tal manera que obligan a un presentismo, a un estar pendiente del momento, ante la incertidumbre del futuro y, por tanto, a estar inmersos en políticas mercantilistas o consumistas, en absoluto preventivas. Y finalmente estos procesos están impulsando también una visión corporativista, individualista, competitiva “sálvese quien pueda”- en todos los ámbitos, provocando así una fragmentación social, una disminución evidente de los papeles que pudieran tener las organizaciones sociales, sindicales, culturales o ciudadanas…, incluyendo también el desprestigio de la política como manera de propiciar la desafección con las instituciones, y con el “todos son iguales” encubrir los ámbitos principales de la corrupción y de los oligopolios de todo tipo.

Todo este conjunto de tendencias, en estos momentos, dan a entender que gran parte de la población en numerosos países, realmente alienada gracias al papel de los medios de comunicación que están colonizados económica e ideológicamente por grandes empresas, va encaminándose a un escenario político e institucional cada vez más conservador, más favorable a las políticas neoliberales, conservadoras o neofascistas.

Las estrategias globales del sistema

Si pudiéramos hacer una síntesis de las grandes estrategias globales que está siguiendo el sistema neoliberal capitalista en el mundo podríamos señalar estas tres líneas:

Por un lado existe una clara ofensiva cultural por eliminar todo lo que es la memoria democrática, la historia que nos antecede, la comprensión de los procesos históricos. Es decir, nos secuestran el pasado. De la misma manera, inmersos como estamos en una incertidumbre, en muchos casos ciertamente angustiosa, sobre qué nos depara el futuro, la gran mayoría no piensa en proyectos de futuro, en otras palabras: nos secuestran el futuro.

La segunda línea pudiera ser interpretada como una tendencia planificada para no tener en cuenta la visión global, la geoestrategia, lo que ocurre en el planeta en su conjunto más amplio. Es más, ni siquiera lo que ocurra en la región en la que estemos insertados, sea Europa, Asia, África. Es más, ni siquiera en los aconteceres cotidianos más próximos, sean la provincia, las comunidades colindantes o el vecino de enfrente. Dicho de otra forma, se restringe la capacidad y la experiencia vivencial al entorno más inmediato: tu propia casa, tu propia familia, tú mismo. En definitiva, si te secuestran el pasado y el futuro y te restringen a tu hábitat más inmediato, te ubican como un punto, un individuo, inscrito en el presente y en el mínimo espacio. En resumen, una situación ideal para una sociedad de consumo o de mercado, porque es en ese espacio y en ese tiempo mínimo donde la satisfacciones que puedes encontrar están vinculadas la mayoría de ellas a elementos provenientes del consumo.

Y la tercera línea, coherente con las dos anteriores, podríamos decir que es una intención clara por compartimentar el conocimiento, fragmentarlo… (“zapatero, tú a tus zapatos”) para que no tengamos una clara conciencia de que estamos en un espacio común, en un planeta común, con una población común, sino que esto es el “sálvese quien pueda” dentro del ámbito social temporal y territorial más inmediato.

Con estas tres pautas las poblaciones están inmersas en una cultura individualista, competitiva y de supervivencia, generándose actitudes o tendencias de comportamientos basados en la delegación de voluntades o en las dependencias sociales, culturales o políticas, así como en una destrucción de las identidades y culturas territoriales en beneficio de la cultura globalizada imperante.

A estas tres líneas estratégicas habría que añadirle las provenientes de la manipulación de las masas, muy bien descritas en esas 10 estrategias de manipulación masiva que señalaba Noam Chomsky” (3). De ellas podríamos decir que hay tres que son las más relevantes:

La primera, fomentar la incultura y el desconocimiento, generar un analfabetismo histórico, cultural y social, no entender ni comprender bien lo que está ocurriendo, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

La segunda que señala Chomsky es, en el ámbito de las emociones, el miedo, la incertidumbre, la gran amenaza como inductores de comportamientos escapatorios, actitudes de temor y de huida. Para ello nada mejor que las propias guerras que hay en el mundo (4).

Y finalmente, también en las propuestas que señala Chomsky, y de manera exponencial, se trata de lo que se llama el conocimiento minucioso del ser humano. Hoy, con los Big Data, la inteligencia artificial y las redes sociales, no hay la menor duda de que los sistemas de la élite conocen perfectamente las líneas de comportamiento humano, llegando al más mínimo detalle, como pueda ser la convicción ideológica de cada cual, las tendencias en las compras o la forma de agregarnos amistosa o colaborativamente.



Con todo esto, en su conjunto, las estrategias del sistema tienen ahora mismo un dominio claro sobre la especie humana, a la que está conduciendo sin duda alguna a una autodestrucción, tanto por las guerras que se fomentan como por el deterioro de la Naturaleza, de las condiciones de vida y de los aspectos más cotidianos para las personas, como pueden ser la alimentación, el agua, el empleo, la vivienda, la salud, la educación, el transporte y en definitiva las relaciones humanas.

El sistema se defiende con una “dialéctica envolvente o erística” (5)

Ideológica, política y sociológicamente, el sistema da respuestas envolventes a las grandes amenazas que él mismo genera:

Ante las desigualdades y la confrontación entre las clases sociales el sistema diversifica las mismas generando una “pseudo clase media” para que se sientan amplias capas sociales diferentes e incluso privilegiadas con respecto a las otras grandes capas sociales que están empobrecidas o excluidas. Este espejismo genera una división social, confrontada a la real “lucha de clases”, que luego se plasma en las actuaciones electorales de modo muy diferente. Pero ante el temor o el miedo que puede generar el ser excluido, muchos consideran preferible para su interés inmediato inclinarse hacia las políticas conservadoras.

Frente a las destrucciones más salvajes que provocan las guerras, el sistema se satisface a sí mismo por el gran negocio que supone la carrera de armamentos o más aún la expropiación o apropiación de recursos naturales y de territorios de los países perdedores. Las guerras siempre son planteadas desde el punto de vista de los vencedores para que las veamos como algo que realmente no nos perjudica, aunque de todos son conocidas las crisis que acarrean tanto económicas como energéticas y sociales, así como ese sustrato ideológico de violencia que va anidando en las conciencias de las personas.


Pero la gran amenaza que tenemos presente por delante, avisada mil veces y que se constata cada año, es el cambio climático (6). El propio sistema, en su desaforado crecimiento económico, genera a su vez una destrucción amplia de la naturaleza que se traduce en un cambio climático progresivo que elimina miles de especies vegetales y animales, que desertifica amplios territorios y provoca una real incertidumbre en el futuro más próximo. Ante la catástrofe gigantesca que supondría ese cambio climático en su máxima expresión, el sistema crea una envolvente dialéctica llamada “negacionismo” donde, con datos pseudocientíficos, vienen a disentir de manera clara con este proceso de calentamiento global y de desertificación generado por el uso de combustibles fósiles en los automóviles y en la industria. El sistema aquí claramente genera una disyuntiva vital entre la población y es obligarle a elegir entre un decrecimiento, una austeridad y una eliminación de las formas de vida del actual sistema o seguir disfrutando de todo lo que el crecimiento económico puede aportarnos en cuanto a niveles de consumo cotidiano… Así, en el contexto de la inmediatez del presente la elección es clara. Ante algo que está por venir, que no sabemos cómo será aunque sea trágico, prefiero continuar con un presente que me da satisfacciones inmediatas. 

¿Cómo rearmarnos ideológica y políticamente?

Con el panorama real existente y las amenazas tan evidentes que tiene la población humana, se hace necesario construir también un discurso ético global, una alternativa global en la que participen todos los sectores sociales que, con el conocimiento de esta realidad evidente, han adquirido una conciencia histórica, de dónde venimos y hacia dónde queremos ir como habitantes de la Tierra.

Esta alternativa ha de partir de ideas muy básicas que forman parte del acervo cultural unitario de la humanidad. En primer lugar hemos de tener en consideración aquellos movimientos sociales transversales que tienen una presencia y un impacto en todo el planeta. Son fundamentalmente los movimientos ecologistas, los movimientos pacifistas, los movimientos feministas y las organizaciones sindicales. Cada uno en ámbitos de las relaciones humanas diferentes, pero interconectados, sean las desigualdades, sea la destrucción del medio, sean las guerras y el negocio del armamento… Estas organizaciones, estos movimientos sociales, tienen unas características muy singulares. Tienen principios globales, pero también actúan de manera muy precisa a nivel local y en lo concreto, son movimientos sociales descentralizados muy pegados también al territorio, a las características sociales del ámbito más próximo y con capacidad de generar influencias políticas en los órganos institucionales. Estos movimientos sociales son también plurales en lo ideológico y en lo político, aunque se sitúan claramente en el ámbito transformador de las sociedades.

Partiendo de estos movimientos, ecologistas, pacifistas, feministas, sindicales, etc., se podría articular un mapa de propuestas unitarias que recorriese todos los países, a modo de la Declaración de los Derechos Humanos, pero con soporte no sólo teórico, sino de organización y acción unitarios, y de manera concreta (desde lo global a lo local). Una red de movimientos articulada globalmente que se confrontara directamente con las políticas conservadoras, retardatarias, que están generando esa triple regresión que vivimos: la regresión social con el incremento de las desigualdades, la regresión política con las líneas autoritarias en los gobiernos y la regresión de las identidades culturales y territoriales invadidas por los aspectos más nocivos de la globalización económica, financiera y cultural.

Junto a todo esto, los partidos políticos, sobre todo de la izquierda, debieran tomar nota para ser herramientas útiles en estos procesos de construcción de una alternativa sociopolítica global, de un discurso ético y transformador global. Los partidos políticos de la izquierda desgraciadamente ubican muchas veces sus pretensiones en las ramas del árbol social, olvidando los aspectos troncales de donde precisamente se nutren. En las confluencias políticas y sociales, en la creación de movimientos políticos sociales donde participan los partidos políticos, éstos han de tener muy claro que son instrumentos al servicio de estos procesos y no verlos como espacios de encuentro para ejercer un dominio desde su perspectiva y desde su agenda.

La construcción de esa red de movimientos políticos y sociales articulada globalmente es un proceso necesario y urgente, una utopía posible. En un escenario lleno de tendencias fragmentarias, de divisiones dentro de las propias izquierdas, articular una acción unitaria es muy difícil. Pero lo que está en juego es el futuro de la Humanidad.


NOTAS

(1)        CALENDARIO ELECTORAL MUNDIAL:

https://chequeado.com/el-explicador/calendario-electoral-mundial-2024-estas-son-las-fechas-importantes-que-tenes-que-conocer/

(2)          DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA EN EL MUNDO:https://www.bankinter.com/blog/economia/reparto-riqueza-mundial

https://www.cadtm.org/El-1-posee-el-45-de-la-riqueza-personal-del-mundo-mientras- que-casi-3000

(3)          LAS 10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACION MASIVA. NOAM CHOMSKY:

https://culturainquieta.com/estimulante/noam-chomsky-nos-da-las-claves-de-10-estrategias-de-manipulacion-masiva/

(4)          MAPA DE LAS GUERRAS ACTUALES EN EL MUNDO (a fecha de Abril2023):

https://es.statista.com/grafico/25820/paises-con-enfrentamientos-armados- registrados/

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Guerras_y_conflictos_actuales

(5) LA DIALECTICA ERÍSTICA O EL ARTE DE TENER RAZÓN. 38 ESTRATAGEMAS. SHOPENHAUER:

https://es.wikipedia.org/wiki/Dial%C3%A9ctica_er%C3%ADstica_o_el_arte_de_tener_raz%C3%B3n,_expuesta_en_38_estratagemas

(6) EL CAMBIO CLIMATICO:

El 99,9% de los estudios científicos lo confirma: El cambio climático está causado por el ser humano:

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/999-estudios-cientificos-confirma-cambio-climatico-esta-causado-por-ser-humano_18994#google_vignette

¿Qué es el cambio climático?:

https://www.un.org/es/climatechange/what-is-climate-change

La evolución de la temperatura global desde 1950:

La temperatura media global ha marcado cifras récord en los últimos siete años, los más calurosos desde que hay registros:

https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/evolucion-temperatura-global/