Vientos de Cambio Justo

jueves, 28 de febrero de 2019

Presentación



El modelo neoliberal se ha instalado dando la impresión de que es la única forma posible para que el mundo prospere. Nos intenta convencer que la economía tiene unas reglas a las que hay que someterse. Que lo natural es dejar que las cosas se arreglen solas. Que los mercados ya se autorregulan y por lo tanto hay que limitar el papel de los Estados en su papel de regular, recoger impuestos, crear marcos de convivencia, poner en marcha sistemas públicos de salud o de educación. Nos intentan convencer de que las cosas se arreglan dejando que los mercados decidan quién gana y quién pierde. Nos intentan convencer, en definitiva, de que no hay que hacer nada, porque basta con la apertura al comercio internacional, la eliminación de trabas para la libre circulación de los capitales, la eliminación de rigideces y regulaciones en el mercado laboral, la incentivación a que cada individuo emprenda la búsqueda de su propia aventura empresarial, etc. Nos intentan convencer de que la devaluación de los salarios es la única forma de competir en un mundo global. Nos intentan convencer de que ya hemos salido de la crisis y que así lo demuestran los indicadores macroeconómicos. Nos intentan convencer de que las políticas de austeridad son las únicas posibles si queremos mantenernos como un país desarrollado.

martes, 11 de diciembre de 2018

LO INEVITABLE DEL DESPOBLAMIENTO



Francisco Casero Rodríguez, Antonio Aguilera Nieves

11 de diciembre de 2018

La preocupación, los debates sobre el proceso de despoblamiento que está sufriendo nuestro territorio sigue creciendo. No es baladí, estamos ante uno de los mayores retos de los próximos años. Ningún otro territorio de la Unión Europea se está despoblando en tanta extensión ni de manera tan rápida como España. Hoy, el 80% de la población española se concentra en el 15% del territorio, las ciudades y la costa. En el otro lado, el 20% de la población ocupa el medio rural y natural, el 85% de toda nuestra superficie.

La preocupación ha calado. Cada día está más presente esta cuestión. Se están elaborando numerosos informes. Desde distintas entidades públicas y privadas se está trabajando en la puesta en marcha de acciones y medidas. Porque en un aspecto, todos coincidimos, hay que actuar ya. El paso del tiempo juega en contra.

En una reciente conferencia, Eduardo Moyano, desmontaba algunos mitos que giran en torno a las causas y factores del despoblamiento. En primer lugar, no existe correlación directa entre las mejoras de las infraestructuras y servicios básicos y el despoblamiento. Efectivamente, se han acometido numerosas inversiones, hoy el medio rural está mejor dotado, mejor comunicado que nunca, y el proceso sigue. En segunda instancia, no existe correlación entre el acceso a una educación, una formación igualitaria y el despoblamiento. Al contrario, la formación está alentando la fuga de cerebros del medio rural. Los jóvenes van a la universidad y muy pocos vuelven. Y en tercer lugar, tampoco existe correlación entre la generación de empleo en los pueblos y el despoblamiento. No son pocas las empresas que no encuentran personal suficiente para cubrir sus necesidades en el medio rural. Algunos están yendo a trabajar al medio rural desde el medio urbano, véase maestros, funcionarios, bomberos….

Lo cierto es que el medio urbano sigue siendo foco de atracción. A pesar de sus incomodidades, de su contaminación del aire y acústica, a pesar del mayor coste de vida, de la impersonalización, que la pone en clara desventaja ante la vida en los pequeños pueblos, la realidad es que siguen creciendo los grandes núcleos urbanos, los grandes centros administrativos. El neón, el asfalto, el cemento, sigue considerando la sociedad ofrece mejores posibilidades de vida que los terrones, que los senderos, sin embargo, las desigualdades y el crecimiento de barrios marginales es un problema cada día mayor.

Tal es así, que en la mayor parte de los discursos que tratan de frenar el despoblamiento, aparecen conceptos en los que se habla de combatir esta sangría, luchar contra esta enorme corriente, batallar frente a una inercia. En no pocos casos, se aprecia esa mitológica lucha de David y Goliat en la que, el pequeño, el que está en desventaja, tiene que acopiarse de ingenio, habilidad para cambiar el determinista signo de la historia. Hay muchos luchadores inasequibles al desaliento. En el reto del despoblamiento, no lo reconocerán, pero muchos apuestan porque el daño y las pérdidas sean las menores posibles.

Por un momento, asumiendo esa posible hipótesis como cierta, esto es, considerando que el despoblamiento de nuestras sierras, nuestros campos, nuestros lugares remotos (aquellos a más de 45 minutos en coche de la ciudad más cercana) se van a seguir despoblando (que no abandonando). Dando en un momento por bueno, que este proceso va a continuar en España en los próximos años, y que lo único que resta por saber es la intensidad y velocidad del proceso, entonces, en ese caso, sería adecuado replantear la manera de afrontarlo, preguntándonos, cuestionándonos si, primero, somos conscientes de las consecuencias que este fenómeno trae, y segundo, a continuación, y más importante, si estamos dispuestos a asumirlas.

Porque debemos considerar que nuestro territorio, nuestro paisaje, nuestro suelo, nuestra biodiversidad y equilibrios naturales están profundamente antropizados. El territorio español ha sido modelado a lo largo de la historia, pero fundamentalmente en los dos últimos siglos para uso y aprovechamiento del hombre. Hemos cambiado el paisaje en los últimos treinta años, más, de lo que lo habíamos hecho en los 3000 años anteriores. El despoblamiento del territorio, del 85% de nuestro estado, quedaría sometido a profundos cambios. Y es necesario recordar que, los equilibrios de flora y fauna están rotos desde hace tiempo. La roturación de suelos, la silvicultura, requiere de la acción continuada de la mano del hombre. Tenemos cuatro millones de hectáreas de dehesa, nuestro ecosistema más valioso y singular, que no pueden considerarse su viabilidad sin la mano directa y continuada de hombres y mujeres.

Algunas comarcas quedarían sobreexpuestas a la desertización, a la pérdida de suelo fértil. Otras podrían ser pasto de las llamas, como reconoció de forma valiente el primer ministro portugués tras el devastador incendio de 2017 en el centro de Portugal cuando dijo que una de las causas principales de la crueldad del incendio había sido el abandono del monte. Enfermedades y plagas en animales y vegetales, la mayor parte traías por el propio hombre, quedarían sin control. El territorio, dejaría de producir los bienes públicos esenciales que se necesita en el medio urbano y que éste es incapaz de producir: aire, agua, alimentos, energía.

¿Somos realmente conscientes de las consecuencias del despoblamiento? ¿Estamos preparados para asumir sus consecuencias, muchas de ellas irreversibles? Lamentablemente, la respuesta a estas preguntas es negativa. Estaríamos ante una situación de fatalidad colectiva para la que no estamos adecuadamente preparados. Es lo que debemos plantearnos, que el reto es de Todos, y es Urgente.

No somos nada sin nuestro territorio. Somos nosotros los dependientes. En caso que lo abandonemos, seguirá su curso. Véase, por ejemplo, el caso de Chernobyl. Tras el accidente el 26 de Abril de 1986 en el cuarto reactor la central nuclear, la mayor catástrofe ambiental de la historia, se evacuó toda la región. Hoy la zona de exclusión tiene un radio de 30 km en torno a la planta. Al territorio han vuelto animales y plantas que se creían extintos. La vida se abre paso, es la lección, somos nosotros los que debemos valorar si la queremos seguir manteniendo con adecuados niveles y parámetros.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Una, otra, lectura de los resultados del 2D



Enrique Cobo

7 de diciembre de 2018

Compartamos algunos datos:

Han votado: 58,66 % de 6.541.748 andaluces con derecho a voto, del censo electoral es decir  3.837.389  de los 6.541.748 andaluces del censo electoral o lo que es lo mismo: el 41,3% de los andaluces censados, 2.704.359 personas, han optado por no votar ninguna de las opciones que se les han presentado.

Un 4,86 %  de los votos emitidos no están representados en el parlamento.

Hagamos una lectura de los resultados añadiendo la abstención como una de las opciones legitimas de los electores

Al PSOE le han votado 28 de cada 100 andaluces que han ido a votar y 72 de cada 100 no los han elegido. Al PSOE 15 de cada 100 andaluces con derecho a votar le ha elegido de entre las distintas opciones y 85 de cada 100 no le han señalado como su opción preferida para gobernar.

Al PP le han votado algo menos de 21 de cada 100 andaluces con derecho a votar y 79  de cada 100 de los que han votado no les han elegido. Del total de los andaluces con derecho a votar 11 de cada 100 les ha elegido y, por tanto, 89 de cada 100 andaluces no han preferido al PP como opción de gobierno.

A Ciudadanos 18 de cada 100 andaluces de los que han votado les han preferido a ellos y 82 de cada 100 no les han elegido. De cada 100 andaluces que pudieron votarle solo lo han hecho 7 y 93 de cada 100 pudiendo haberles elegido no lo han hecho

A Adelante Andalucía algo más de 16 de cada 100  de los andaluces que han votado les han preferido pero algo menos de 84 de cada 100 no les han elegido. De cada 100 andaluces que han podido elegir a Adelante Andalucía les han preferido 10 y 90 de cada 100 andaluces que pudieron votar no lo hicieron.

A Vox  casi 11 de cada 100 votantes les  han preferido y casi 90 de cada 100 andaluces que han votado  les han dicho que no quieren que les gobiernen, han preferido otras opciones. Casi 95 de cada 100 andaluces que podían votar no quieren que les gobierne VOX y solo algo más de 5 de cada 100 le eligen.

martes, 4 de diciembre de 2018

Ahora, hay que gobernar Andalucía, pero otra vez igual?



Ahora la líder andaluza del PSOE ya representa al partido más votado aunque: ha perdido casi medio millón de votos, ha abierto, con sus prisas, la puerta del parlamento a la ultraderecha, ha ratificado la ruptura del bipartidismo y por primera vez los votos de la derecha superan a los de la izquierda. ¿Habrá ocurrido todo esto para poder acabar donde empezó, en un gobierno PSOE-C’s?.


Antonio Sánchez Rodríguez



Sevilla 4 diciembre 2018



Es hoy un día histórico, que no podemos obviar, un día de los más importantes de la historia de Andalucía, un día en el que hace 41 años (1977) salieron a la calle cerca de dos millones de personas y en el que se produjo el asesinato del trabajador Manuel José García Caparros a manos de la policía en la manifestación de Málaga, el día que marcó el destino de Andalucía para los próximos años y que fue ratificado en ley el 28 de febrero. En definitiva un día con un fuerte carácter reivindicativo.
Es importante evocar esta fecha, a dos días del final de las elecciones del 2 de diciembre de 2018, unas elecciones de especial relevancia porque son la base no sólo de los cuatro años que siguen, sino que han de enfrentarse al ataque neoliberal, con una crisis diseñada como la del 2008, para frenarlo y anularlo o dejar que este ataque se consolide.





Antecedentes que han cambiado la conciencia social:



Esta última decena de años les ha servido al Neoliberalismo para implantar, a un pueblo en estado de shock, una austeridad letal traducida en duros recortes que ha trastocado toda legislación laboral y social. Estos han sido llevados a cabo por los gobiernos del bipartidismo para dejar un pueblo en la indefensión, en la supervivencia y en la incertidumbre de un futuro incontrolado que se escapa a toda lógica humana.


Se ha tratado simplemente de llevar a la práctica lo que el neoliberalismo planificó en los 80 y que iniciaron los gobiernos de EE UU con Ronald Reagan y el Reino Unido con Margaret Thatcher privatizando lo público para dejar un Estado débil y obediente; al tiempo disminuyendo la potencia de las Administraciones Públicas creando Entes Instrumentales o Agencias con gestión similar a las empresas privadas y reforzando los conciertos en los Servicios Públicos otra forma de sustraer poder a la gestión pública.

Una de las primeras estrategias de éxito, fue reducir las plantillas de las grandes empresas privadas y públicas, o sea reducción de los gastos fijos de personal, aplicando las teoría económica del “outsourcing” ('subcontratación' o ‘externalización') en definitiva ir desagregando las grandes concentraciones obreras y hacer que aparecieran multitud de pequeñas empresas y autónomos –falsos en muchos casos-. Tal cambio del modo de producción alteró la cultura obrera y transformó su conciencia de clase, que pasó de una conciencia de trabajador-asalariado a la de empresario, y desde ese momento adversario natural de los sindicatos. Un cambio de clase sutil que causó un daño al sindicalismo sin precedentes. Cambio encaminado hacia el individualismo y a la competitividad directa entre los trabajadores-empresarios que disminuían su precio en las ofertas a las grandes empresas. Otro logro para ellos fue, y aún lo es, cambiar la nómina salarial en factura, de tal manera que el pago que correspondía a la Seguridad Social para las pensiones pasó al Estado a través del impuesto del IVA. Una nueva estructura en la que cada vez más la sociedad se atomizaba y al individuo se le concienciaba de que sólo él era responsable de sí mismo y el que debería solucionarse su propia vida.

martes, 27 de noviembre de 2018

¿A quién votar en las elecciones andaluzas?



Miguel Toro


27 de noviembre de 2018

El próximo 2 de diciembre los andaluces estamos convocados a votar en las próximas elecciones andaluzas. Muchas cosas han ocurrido desde las anteriores. Sobre todo, han ocurrido muchas cosas a nivel del estado y también se vislumbran cambios a nivel europeo. En España el nuevo gobierno de Pedro Sánchez ha abierto una oportunidad ilusionante. Una oportunidad que está devolviendo la confianza en la política a muchos sectores progresistas. En Europa, sin embargo, está aumentando el euroescepticismo. La clásica socialdemocracia europea está claramente en declive y la correlación de fuerzas se está haciendo desfavorable para las izquierdas transformadoras. En Andalucía por otra parte no se vaticinan cambios significativos. Parece que, salvo cambios menores, las cosas van a seguir de forma parecida. En esta situación: ¿Qué hacer? ¿A quién votar?

Muchos sectores, incluso algunos sectores progresistas, creen, y defienden encarecidamente, que debe apoyarse un cambio de gobierno en Andalucía. Defienden que debe haber alternancia política. En definitiva, defienden que Andalucía necesita un gobierno del PP con Ciudadanos. Creen, incluidos algunos sectores progresistas, que esto permitiría que, al pasar a la oposición, el PSOE andaluz se regenera. Que se vería obligado a cambiar el grupo de políticos que llevan en el poder en Andalucía en todo el tiempo democrático. Es verdad que el PSOE andaluz necesita regenerarse. Necesita cambiar su discurso y sus objetivos políticos. Necesita, en definitiva, alinearse con las esperanzas de cambio que se ha abierto el gobierno del PSOE en Madrid con el apoyo de Podemos. Sin embargo, no lo está haciendo. Las listas que presentan los socialistas andaluces incluyen solamente al sector susanista. Han excluido de forma deliberada a toda la representación del llamado sector pedrista.

viernes, 23 de noviembre de 2018

EL 2D LAS SEGUNDAS ELECCIONES URGENTES



Parece que lo de acortar la legislatura de improvisto, se está convirtiendo en el modus operandi en nuestra tierra. En breve tendremos nuevas elecciones autonómicas en un contexto complejo. Conociendo algo de este y las posiciones de los partidos nos ayudará a decidir.

Antonio Sánchez Rodríguez

Sevilla 23 noviembre 2018



Resumen contexto actual:


El 1 de junio de 2018 una moción de confianza contra Rajoy, tras un primer semestre intenso de movilizaciones como el de la Plataforma de Pensionistas,  el 8 de marzo de la mujer, Marchas de la Dignidad y un sin fin de mareas ‘in crescendo’ más una sentencia que confirmaba la financiación ilegal del  partido del gobierno, gota que colma el vaso, permiten poner en la presidencia del gobierno al PSOE de Pedro Sánchez con el apoyo de las nuevas izquierdas y los nacionalistas. Este suceso fue un revulsivo de optimismo en la izquierda.

Pese a este último empujón de moral y el esfuerzo realizado por la sociedad española desde el 2011 hemos de reconocer que ante la austeridad letal como solución a la crisis, se ha respondido con la contundencia que exigía el caso desde la calle, pero, siendo algo crítico, no ha sido suficiente la acción de los sindicatos, inaceptable la de un PSOE que primero estableció normas para implementarla y en segundo lugar permitió gobernar a la derecha con su abstención –hoy todos sabemos la transcendencia que ha tenido-, ya veremos al nuevo PSOE como actúa porque hasta ahora los presupuestos pactados con la nueva izquierda parecen paralizados. Sí ha sido claro el apoyo de la izquierda real al gran esfuerzo de los movimientos sociales, plataformas, mareas, marchas, etc., incluso con su presencia, pero en lo que les compete en el ámbito político sus presiones, resistencias y apoyos no han resultado eficaces. Esto quiere decir que las movilizaciones masivas y continuadas pueden torcer el brazo a las élites y que en el parlamento o tienes mayoría, sólo o con pactos, o el esfuerzo de oposición queda en posibles noticias y declaraciones o en iniciativas cuyo recorrido termina en los archivos.

Al menos la situación actual es lo que refleja: un resquicio de esperanza que ha supuesto una ralentización en las movilizaciones, pero que en la práctica no han cambiado ni los tipos de contratos, ni los salarios y la precariedad hasta la UE reclama su fin, las demandas de las pensiones no terminan de aceptarse y tampoco mejoraron los desahucios, los indicadores de pobreza y la desigualdad que persiste y aumenta. No ha sido suficiente y por ello las movilizaciones, aparte de las elecciones, tienen que seguir adelante…

Elecciones andaluzas 2D

Casi de repente surgen las elecciones, y es que en estas fechas en Andalucía el caso de los ERES está por resolverse y el PSOE de Susana Díaz no desea que le coja la sentencia gobernando, por ello deja tirado a C’s como dejó a IULV-CA. Susana es una eficaz estratega para los acuerdos políticos que corta en el momento oportuno a sus intereses. Lo que no sabemos son las consecuencias finales, para su partido, de estas ‘traiciones’ políticas. En cualquier caso veamos un poco la situación de los que pueden sacar escaños.

martes, 20 de noviembre de 2018

ELECCIONES EN ANDALUCíA



Momentos claves y determinantes del protagonismo social en quienes nos gobiernen y representen en las Instituciones Andaluzas en los próximos cuatro años. TU DECIDES el 2 de diciembre.

Manuel Armenta
20 de Noviembre de 2018

El adelanto electoral en Andalucía, con independencia del interés político de quienes lo provocaron, nos emplaza a una mayoría social y plural a decidir “quienes” nos van a gobernar en los próximos cuatro años, y en consecuencia, poder influir en las políticas que habrán de afectarnos para mejorar o empeorar las condiciones de vida, el trabajo y los derechos sociales y políticos que necesitamos.

La gobernanza Institucional en Andalucía, ha protagonizado las políticas y confluencias más negativas y destructivas que el Estado ha venido imponiendo a lo largo de los 10 años de crisis que venimos soportando, a pesar de estar liderada por quienes asumieron la quiebra del “bipartidismo” y confrontaron con el gobierno central (PP-C´s) para que una Moción de censura confluyente consiguiera sacarlos del poder político, e iniciar un proceso de cambio hacia Más y mejor Democracia. Proceso de Cambio, que las mayorías sociales de Andalucía y sus movimientos, organizaciones sociales y políticas progresistas, también las exigen y demandan.

El bipartidismo bajo la fórmula de alternancia en el gobierno de los partidos mayoritarios PP/PSOE ha muerto gracias al protagonismo de protesta y lucha en las calles contra las políticas de recortes y las formas antidemocráticas de gobernar; y en las Instituciones, gracias a la presión de nuevas y viejas organizaciones políticas, que complementándose, han dado paso a otro formato de alternancias confluyentes en la gobernanza.

Situación, que ha obligado a la reformulación de nuevas políticas y estrategias de unidad y confrontación tanto a los partidos históricos como a los nuevos. En un caso, lideradas por los partidos PP, C´s y Vox, con proyección negativa y posicionamientos más ultra-conservadores y dictatoriales en las Instituciones del Estado y en el discurso político; y en el otro caso y con proyección positiva, con políticas más sociales y progresistas y la expulsión del gobierno del PP mediante la “moción de censura”, que aunque presentada  por el PSOE, solo era posible materializarla con el apoyo incondicional de una mayoría parlamentaria (Podemos, IU, Nacionalistas, Mareas, etc.).