Vientos de Cambio Justo

viernes, 28 de febrero de 2020

Presentación



El modelo neoliberal se ha instalado dando la impresión de que es la única forma posible para que el mundo prospere. Nos intenta convencer que la economía tiene unas reglas a las que hay que someterse. Que lo natural es dejar que las cosas se arreglen solas. Que los mercados ya se autorregulan y por lo tanto hay que limitar el papel de los Estados en su papel de regular, recoger impuestos, crear marcos de convivencia, poner en marcha sistemas públicos de salud o de educación. Nos intentan convencer de que las cosas se arreglan dejando que los mercados decidan quién gana y quién pierde. Nos intentan convencer, en definitiva, de que no hay que hacer nada, porque basta con la apertura al comercio internacional, la eliminación de trabas para la libre circulación de los capitales, la eliminación de rigideces y regulaciones en el mercado laboral, la incentivación a que cada individuo emprenda la búsqueda de su propia aventura empresarial, etc. Nos intentan convencer de que la devaluación de los salarios es la única forma de competir en un mundo global. Nos intentan convencer de que ya hemos salido de la crisis y que así lo demuestran los indicadores macroeconómicos. Nos intentan convencer de que las políticas de austeridad son las únicas posibles si queremos mantenernos como un país desarrollado.

martes, 26 de marzo de 2019

La transparencia de los servicios públicos:


Miguel Toro

26 de marzo de 2019
 
Como ya hemos comentado aquí , y seguiremos comentando en la segunda parte de este trabajo, una base fundamental de la democracia en Europa es el mantenimiento y profundización de los servicios públicos para la mayoría de la población. Si la calidad de los servicios públicos no se mantiene aumentará la desafección de los ciudadanos hacia los políticos. Y lo que es más importante se empezará a poner en cuestión las bases de la democracia que con tantos esfuerzos hemos construido. Pero mantener la calidad sólo se consigue con una subida de impuestos, por una parte, y un aumento en la eficiencia y la transparencia de los servicios públicos por otra.


Debemos tener en cuenta que la calidad de los servicios públicos tiene que medirla los usuarios y la población en general. Si queremos convencer a los ciudadanos de la necesidad de un aumento de impuestos es necesario que vean dónde se invierten y como esa inversión se hace de la forma más eficiente posible para satisfacer sus necesidades. Todo esto implica aumentar la transparencia y la rendición de cuentas.

Para aumentar la calidad de los servicios públicos, y su percepción por parte de los ciudadanos, no solo se trata sólo de dedicar más recursos públicos, que evidente hay que hacer, hay que también introducir medidas que premien a los mejores servidores públicos y evidencien a los peores. Hay muy buenos profesionales en los servicios públicos y también otros que no se merecen el salario que ganan. Hay que introducir más transparencia en los resultados obtenidos y también mostrar quién trabajó más para conseguirlos. Hay que destacar a los mejores profesionales en los servicios públicos frente a los demás, premiarlos económicamente y permitirles tomar las decisiones importantes junto a los representantes directos de los ciudadanos y de los partidos políticos elegidos. En definitiva, los trabajadores de los servicios públicos debemos tener las mismas ventajas y responsabilidades que los trabajadores de los sectores privados. También es importante incrementar la transparencia en las percepciones de los funcionarios que tienen, además, una retribución del ámbito privado o que usan o han usado su posición como servidor público para obtener unas retribuciones más ventajosas en el sector privado.

Es importante conocer, en cada servicio público, los gastos que este servicio supone y los detalles del porqué de esos gastos. Dónde están asignados, cuánto significa el coste de personal, el coste de los productos necesarios, etc. Igualmente, lo que ese servicio público produce, a los ciudadanos que atiende, su grado de satisfacción, etc.

Es importante conocer las percepciones de los representantes públicos, del grupo de personas que necesitan para su funcionamiento y de los servidores públicos necesarios. En el ámbito de las contrataciones públicas es crítico conocer los criterios de adjudicación, los resultados de la misma y los responsables de tomar las decisiones clave en ese proceso sean funcionarios o representantes públicos.

La democracia requiere conocimiento, requiere información razonada. Esta información, además de ser pública, deber ser proporcionada por los gobiernos de forma fácilmente procesable y agregable. Necesitamos lo que empieza a denominarse como Gobiernos Abiertos que aporten Datos Abiertos.

Junto al gran volumen de datos existentes en Internet tenemos una gran carencia de datos públicos de relevancia sobre la acción de los gobiernos, las decisiones que toman, las razones sobre las mismas, etc. Tenemos más carencia aún sobre los activos que poseen las empresas que contratan con las Administraciones Públicas o reciben subvenciones de las mismas y sobre el valor de los mismos. Datos abiertos (open data en inglés) es una filosofía y práctica que persigue que determinados datos estén disponibles de forma libre a todo el mundo, sin restricciones de copyright, patentes u otros mecanismos de control.  Los datos públicos implican la publicación de información del sector público en formatos que permitan su reutilización por terceros para la generación de nueva información útil.

Un Gobierno Abierto debe asumir el compromiso de garantizar que la administración y operación de todos los servicios públicos que el Estado brinda puedan ser supervisadas por los ciudadanos. Esta obligación debe extenderse a garantizar que la información pública de una persona, jurídica o física, siempre respetando la privacidad recogida en las leyes, se aporte a la comunidad como un dato abierto. En esta línea de transparencia deben actuar las organizaciones políticas, sindicales, etc.

Algunas medidas concretas

De forma general los servicios públicos, en su orientación y planificación, deben ser responsabilidad única del Estado como representante del interés de la mayoría. Aunque por necesidades concretas podría cederse su gestión a cooperativas de trabajadores que demuestren una mejora de su eficiencia según los criterios de los ciudadanos.

Muchas medidas concretas se han ido proponiendo aquí recogemos algunas. En primer lugar, en el ámbito de contratación pública es precisa una mayor transparencia de toda relación económica que tiene la administración con los agentes económicos. Todos los contratos que formalicen las administraciones públicas deberían estar accesibles a los ciudadanos, tanto en el momento de la formalización como con posterioridad. Incluso ¿por qué no retransmitir en directo las reuniones de las comisiones y juntas de contratación, a través de Internet? Asimismo, para facilitar una mayor concurrencia en la adjudicación de los contratos, se debe fortalecer la prohibición del fraccionamiento artificial de los contratos y limitar los procedimientos negociados sin publicidad en la contratación. En materia de contratación pública, aunque de Ley de Contratos del Sector Público prohíbe contratar con quien hubiese sido condenado por corrupción, es posible que se produzcan subcontrataciones con empresas corruptoras, y eso debería vigilarse.

En segundo lugar, es muy importante la rendición de cuentas, que debe ir encaminada hacia la evaluación del grado de cumplimiento de los compromisos y actuaciones reflejadas en los programas electorales y, en su caso, en los posibles planes estratégicos de las administraciones públicas. Pero hay que ahondar en el detalle de cómo se gasta. Hay que avanzar hacia el desarrollo de una contabilidad analítica de las diferentes actividades y servicios de los organismos públicos que permita conocer y publicitar los costes reales de cada actuación y política pública. Los ciudadanos quieren saber no sólo en qué gastan las administraciones los recursos que les ceden pagando los impuestos, sino que también quieren saber qué resultados se obtienen con dicho gasto y si ese gasto está justificado desde el punto de vista de la mayoría.

Es necesario profundizar en la información de los resultados, esto es, en la información de indicadores de medida adecuados que permitan un correcto seguimiento y evaluación de resultados. Para ello es necesario definir con claridad cada uno de ellos indicadores de los servicios públicos y nombrar a personas concretas que sean las responsables de mantenimiento de la calidad de esa información. No es admisible que haya dudas, como las está habiendo e Andalucía actualmente con el cambio de gobierno, sobre las listas de espera en los hospitales públicos.

Estamos convencidos que un servicio público no es bueno simplemente porque tenga funcionarios que oferten el servicio. Un servicio público será de calidad cuando está diseñado para conseguir el bienestar de la mayoría, de sus usuarios, con la máxima eficiencia posible. Es el ciudadano quien pierde si un organismo público paga a una persona más de lo que aporta. Es necesario elegir a los mejores para gestionar los servicios públicos y denunciar a aquellos que no cumplan con sus funciones. Son necesarios mecanismos de evaluación de los servidores públicos, la introducción de incentivos de diversos tipos para los más dedicados, la denuncia de los que no cumplen con su trabajo y el despido de los incompetentes. Es necesaria mucha transparencia de estas evaluaciones, de lo que cobran, de los resultados que consiguen. Esto es especialmente relevante en sanidad, en las universidades y en la enseñanza primaria y secundaria.

martes, 19 de marzo de 2019

MUNICIPALISMO Y COMARCALIZACIÓN



Enrique Cobo

19 de marzo de 2019


Los ayuntamientos son los cimientos de lo mejor de nuestro sistema político: la democracia. Sobre ellos podría descansar gran parte de la fuerza institucional del sistema democrático si estructura institucional se hubiera montado sobre la misma lógica que constituyo los ayuntamientos, como instituciones cercanas a los ciudadanos en cuyo ámbito los vecinos tienen o pueden tener información contrastada de lo que les interesa, pueden conocer a quienes les quieren representar, de las personas que les representan.  Son instituciones en las que las técnicas de la democracia, las bases que la constituyen son más claras de aplicar cara a una mayor conjunción entre representantes y representados.

Yo fui feliz de alcalde. Serlo en Motril y de la forma en que concretamos  nuestras relaciones las instituciones y los ciudadanos hizo posible que hiciéramos frente a muchas aspiraciones y sobre todo a que nos sintiéramos bien entonces y ahora, contentos de haber vivido aquella aventura de los primeros ayuntaminientos democráticos.  Me sentí querido y respetado y sé que los ciudadanos se sintieron importantes, poderosos y que dependían de sí mismos. Éramos leales con nuestro pueblo  porque el poder lo tenía el pueblo en un sentido mucho más verdadero que en otras relaciones en otras instituciones. Aprendimos juntos a que se pueden hacer muchas cosas si vamos juntos y también es verdad que nos quitamos el muermo de la impotencia.

martes, 12 de marzo de 2019

2019 AÑO DE ELECCIONES Y CAMBIOS



Nos acercamos a un momento decisivo para avanzar o retroceder en el régimen y sistema de Democracia y en condiciones de vida dignas para las mayorías sociales. Las Elecciones de Abril y Mayo marcarán los referentes de Poder Institucional en “una u otra dirección”.
 
Manuel Armenta

Sevilla, 12 de Marzo de 2019

La situación y acontecimientos políticos y sociales que abren el curso de 2019, emplazan a la ciudadanía en general a protagonizar en las urnas qué fuerzas políticas serán las que ocupen preferentemente los gobiernos del Estado, Comunidades y Ayuntamientos.

Aunque el sufragio universal se fundamente en dar protagonismo y voz a las personas para decidir quiénes les representarán en las Instituciones, éste no les otorga ninguna capacidad de poder exigirles en directo a quienes las gobiernen, qué políticas y medidas “comprometidas o no”, son las que se tienen que priorizar, salvo con la presión de las movilizaciones, protestas y huelgas en las calles y trabajos.

La quiebra de los Sistemas de Democracia, fruto de la confrontación de intereses que “reina y reinará” en ellos, solo puede y debe suplirse si generamos desde las políticas progresistas, nuevas culturas y formas de entender y fundir la vida política y social de las mayorías sociales y de sus organizaciones, movimientos sociales y políticos en las estructuras del Estado, con sistemas participativos inclusivos y competenciales en la toma de decisiones de interés general.

Si consideramos que los recortes y restricciones en derechos y condiciones de vida que se han impuesto a las mayorías sociales, no han sido contradictorios con la Constitución (salvo en la modificación del 135 al margen de la voluntad popular), los objetivos de recuperarlos y avanzar en Más y Mejor Democracia, será también factible de realizar derogando y creando nuevas leyes desde la voluntad popular expresada en las urnas, por sistemas participativos inclusivos competenciales, y por la presión de las demandas y movilizaciones en centros de trabajo y las calles.

viernes, 8 de marzo de 2019

LA MEMORIA HISTÓRICA, ASIGNATURA PENDIENTE DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA



Antonio Raúl Sánchez Caro
Coordinador de la Asociación de Memoria Histórica del Partido del Trabajo de Andalucía (PTA) y de la Joven Guardia Roja de Andalucía (JGRA) y Miembro de la Plataforma de Memoria Histórica de San Juan de Aznalfarache (Sevilla).

8 de marzo de 2019

  • Más de 4.500 personas fueron asesinadas en Sevilla en la brutal represión que siguió al triunfo del golpe de Estado en la ciudad.
  • La democracia española debe corregir el olvido de las víctimas y la impunidad de los verdugos.
La Memoria Histórica es una asignatura pendiente de la sociedad y la democracia española por todas las injusticias que se cometieron, desde el 18 de julio de 1936 hasta bien entrada la Transición. No se puede mirar para otro lado ante unas injusticias de esas dimensiones, cometidas contra tantísimas personas.

Al llegarse a la democracia “por la puerta trasera”, sin ruptura con el régimen anterior, muchas estructuras y personas del franquismo permanecieron intactas. Lo más grave de todo es haber cerrado los ojos ante la enorme cantidad de asesinatos que cometieron los franquistas. Detrás de cada asesinato hay un asesino, y ninguno de ellos ha pagado por lo que hizo. Todo lo contrario, siguen recibiendo honores, algunos están enterrados en lugares públicos y preferentes, y han gozado hasta ahora de total impunidad.

En cuanto a las víctimas, solo en Sevilla se han contabilizado más de 4.500 en las ocho fosas conocidas del Cementerio Municipal, algunas de ellas desaparecidas y otras parcialmente destruidas.

Ha ido pasando el tiempo y la sociedad no ha corregido el error. Es de justicia hacerlo, porque en Memoria Histórica está todo prácticamente por hacer, hemos avanzado muy poco. En los últimos 4 años hemos desplegado en Sevilla muchas iniciativas, pero hasta ahora el resultado es insignificante si se considera la magnitud de los hechos. Lo que se consiga en adelante dependerá del esfuerzo y trabajos que hagamos.

El Movimiento de la Memoria Histórica ha construido un lema, Verdad, Justicia y Reparación.

martes, 5 de marzo de 2019

DEJAD QUE LOS VENEZOLANOS ARREGLEN SUS ASUNTOS



  • Al reconocer como presidente de Venezuela al designado por Trump, Pedro Sánchez atropella los valores de la democracia y el Derecho Internacional
  • Impulsar el diálogo y la paz, impedir una agresión militar, es la única salida capaz de evitar sufrimientos terribles para los venezolanos


Juan Manuel Valencia Rodríguez

5 de marzo de 2019

Pedro Sánchez lanzó primero un últimatum al gobierno de Venezuela para que convocase elecciones, y después consumó su amenaza reconociendo como Presidente de aquel país a Juan Guaidó, desde hacía poco Presidente de la Asamblea Nacional, y que se había autoproclamado Presidente de Venezuela, no por elección de los venezolanos, sino por designio del presidente de EE. UU., Donald Trump,

Con su decisión, no consultada ni al Parlamento ni al pueblo, Pedro Sánchez ha pisoteado la soberanía nacional de los venezolanos, ha violentado los principios más elementales de la democracia y conculcado los fundamentos del Derecho Internacional. Vulnera la Carta de las Naciones Unidas, la resolución 2131 de 1965 y la resolución 2625 de 1970 de la ONU, que condenan la injerencia en los asuntos internos de otros Estados, el uso de la fuerza y de medidas económicas para coaccionar.

La actitud del Presidente Sánchez debe avergonzarnos a todos los españoles, y deja a España escaso crédito en toda Hispanoamérica. La reacción europea ante el conflicto venezolano desprende un inequívoco tufo neocolonial. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros si un gobierno extranjero demandase elecciones en España porque considere que tenemos algún conflicto interno de envergadura, o reconociese como Presidente de los españoles a quien no ha sido elegido para ello?

Qué está en juego en Venezuela

martes, 26 de febrero de 2019

YO SOY ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL…


Así, un buen patriota, español o catalán, debe tener una cuenta bancaria, en Suiza o en Andorra, donde conducir los sobrantes de su ingeniería fiscal en el mejor de los casos o, directamente, los porcentajes de las comisiones que cobró desde ese cargo político que obtuvo por buen patriota.




JOSE ANTONIO BOSCH.

26 de febrero de 2019

No sé qué libro dejé de leer, en qué momento o dónde me he perdido, pero hasta hace poco yo creía que para ser un buen español había que, en primer lugar, pagar los impuestos, así que declaro todos mis ingresos, me aplico las deducciones fiscales previstas en la Ley y, finalmente, pago lo que el programa de la Agencia Tributaria me dice que debo pagar. Voto con regularidad, cierto es que en más de una ocasión he necesitado llevar unas pinzas en las narices, pero lo cierto es que cumplo con mi deber de participación ciudadana. Separo la basura en tantos artículos como contenedores hay en mi calle y, además, guardo desechos en casa para llevarlos al punto limpio, aunque tengo serias dudas sobre que allí reciclen nada. Cuando saco a pasear a mi perra, voy provisto de bolsitas para recoger sus excrementos.

Ni que decir tiene que, si voy conduciendo, me paro en los pasos cebra, si voy caminando, trato de ayudar a ancianos e invidentes a cruzar la calle y, si voy en transporte público, soy de los que cede el asiento. No sólo no considero que la inmigración sea un problema, sino que estoy convencido de que será una solución y, para mayor colmo y muestra de mi insolencia, creo que las soluciones políticas no se pueden imponer ni por la fuerza pública ni por los tribunales, sino a través del diálogo y la negociación.

Por todo ello, y sin exageraciones, yo creía que era un buen ciudadano, un español que, como mínimo, superaba el aprobado, pero me doy cuenta de que en los tiempos que corren estoy claramente suspendido; si me someto al examen de españolidad de estos predicadores que se han apropiado del derecho a otorgar las certificaciones de “buen o mal español” o de “buen o mal patriota” está claro que no lo supero y ello porque no doy los mínimos necesarios para ser un español, español, español a la vista de los estándar que se vienen predicando en los medios o los ejemplos de buenos españoles y patriotas que se nos muestran.