7 de febrero de 2025
El presidente Trump, en una rueda de prensa junto a Benjamín Netanyahu (al que nadie detiene pese a la orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y de lesa humanidad), ha planteado que Estados Unidos debería tomar el control de la Franja de Gaza para "reconstruirla". La propuesta supondría la deportación forzada de los más de dos millones de personas que viven en Gaza. Por lo visto, se consideran dueños del mundo, con derecho a disponer de lo que no es suyo. Es un plan inhumano, cruel, despiadado. Cualquier persona decente tiene que rechazarlo de plano.
Nunca hasta ahora los crímenes de Estado y de
lesa humanidad se habían publicitado tan abiertamente. La fase final del mayor
crimen de genocidio se ha anunciado al mundo a bombo y platillo como si se
tratase de la inauguración de un puente o de una escultura pública. En rueda de
prensa, ufanos y sonrientes, los dos criminales confesos de los mayores
crímenes de lesa humanidad responsables de las guerras neocoloniales y del
exterminio de masas actuales hacían pública la prevista fase final del
genocidio palestino el pasado 4 de febrero de 2025.
