Vientos de Cambio Justo

martes, 12 de marzo de 2019

2019 AÑO DE ELECCIONES Y CAMBIOS



Nos acercamos a un momento decisivo para avanzar o retroceder en el régimen y sistema de Democracia y en condiciones de vida dignas para las mayorías sociales. Las Elecciones de Abril y Mayo marcarán los referentes de Poder Institucional en “una u otra dirección”.
 
Manuel Armenta

Sevilla, 12 de Marzo de 2019

La situación y acontecimientos políticos y sociales que abren el curso de 2019, emplazan a la ciudadanía en general a protagonizar en las urnas qué fuerzas políticas serán las que ocupen preferentemente los gobiernos del Estado, Comunidades y Ayuntamientos.

Aunque el sufragio universal se fundamente en dar protagonismo y voz a las personas para decidir quiénes les representarán en las Instituciones, éste no les otorga ninguna capacidad de poder exigirles en directo a quienes las gobiernen, qué políticas y medidas “comprometidas o no”, son las que se tienen que priorizar, salvo con la presión de las movilizaciones, protestas y huelgas en las calles y trabajos.

La quiebra de los Sistemas de Democracia, fruto de la confrontación de intereses que “reina y reinará” en ellos, solo puede y debe suplirse si generamos desde las políticas progresistas, nuevas culturas y formas de entender y fundir la vida política y social de las mayorías sociales y de sus organizaciones, movimientos sociales y políticos en las estructuras del Estado, con sistemas participativos inclusivos y competenciales en la toma de decisiones de interés general.

Si consideramos que los recortes y restricciones en derechos y condiciones de vida que se han impuesto a las mayorías sociales, no han sido contradictorios con la Constitución (salvo en la modificación del 135 al margen de la voluntad popular), los objetivos de recuperarlos y avanzar en Más y Mejor Democracia, será también factible de realizar derogando y creando nuevas leyes desde la voluntad popular expresada en las urnas, por sistemas participativos inclusivos competenciales, y por la presión de las demandas y movilizaciones en centros de trabajo y las calles.

El Derecho Constitucional y la realidad de las leyes que la desarrollan, confrontan y conviven sin que obliguen a los poderes del Estado a preservar DERECHOS básicos: 
  • El derecho al trabajo, con la pérdida de empleo, paro, precariedad laboral de especial intensidad en jóvenes y mujeres, más desigualdad por razón de sexo, etnia y migrantes, reducciones salariales, congelación de pensiones, emigración intensa de profesionales de la Sanidad, Educación e Investigación…. 
  • Los derechos básicos universales (educación, sanidad, vivienda y condiciones mínimas de subsistencia), con el crecimiento del fracaso escolar, la privatización de la institución educativa y sanitaria, los desahucios por causas sobrevenidas y la venta de viviendas sociales públicas a fondos de inversión privada, los cortes de servicios básicos y el crecimiento de la pobreza por falta de recursos…..
  • La libertad de expresión, con la ya famosa Ley Mordaza que restringe y penaliza infinidad de actos y expresiones de las personas en todos los ámbitos de la vida. 
  • Los derechos territoriales de Nacionalidades y Autonomías, caso de Cataluña, con la aplicación de la DUI y el 155 de la CE de carácter político (transformado en penal y en estado de excepción), con el objetivo de penalizar la “acción política”, como actos de “rebelión, sedición, terrorismo y organización criminal…”.
Y como una consecuencia de la crisis ha sido la quiebra y gobernanza de la alternancia de poder con objetivos políticos básicamente confluyentes del bipartidismo (PP-PSOE), que configuró la Transición a la Democracia en 1978 y 40 años de gobiernos, se ha iniciado la nueva etapa de Cambio y Transición en la doble dirección de Más o Menos Democracia, con dos nuevos espacios políticos que la situación ha configurado como de “derecha antisocial y retrógrada” reagrupada en tres corrientes políticas y de “izquierda social y progresista” que afecta a partidos y organizaciones políticas históricas y nuevas a nivel de Estado, Comunidad Autónoma y Municipio.

Ambas figuras han tomado cuerpo en dos actos recientes: la Moción de censura de PSOE contra la corrupción, que con el apoyo incondicional de fuerzas progresistas, sacó del gobierno de España al PP, y las Elecciones en Andalucía que posibilitó el gobierno tripartito PP-C´s-Vox. Situaciones que marcan caminos hacia los dos modelos y estructuras de Democracia contrapuestas y confrontadas. Y de ahí la importancia de los procesos electorales de 2019 y la soberanía popular.

Ambas figuras tienen sustento y protagonismo directo en la acción de la representación política (moción de censura), y en la voluntad popular mayoritaria que se expresó y se abstuvo en las urnas. El tiempo es corto y es imprescindible que las fuerzas políticas y organizaciones progresistas que defienden y luchan por CAMBIAR y MEJORAR, ganen la confianza y apoyo de las mayorías sociales PARA ESE FIN.

Partidos y organizaciones progresistas que vais a pedir el apoyo y el voto para gobernar representando los interés generales de la sociedad, mostrad de forma fehaciente que vais a gobernar con la decencia frente a la corrupción y amiguismo clientelar de cientos de miles de personas instaladas en las Instituciones; que vais a primar políticas sociales y derechos sobre recortes, pero con la imprescindible concreción en tiempo; que vais a priorizar la creación de empleo justo y decente, frente al precario y desigual; que vais a mejorar y apuntalar los sistemas educativos y sanitarios públicos, frente a privatización y conciertos privados; que vais a avanzar en los derechos de la mujer, pensionistas, juventud e inmigración, con medidas concretas y tiempos. Mostrad el Cambio y Actitud en vuestro interior, para convencer.

Movimientos y organizaciones sociales y profesionales, es fundamental que a las luchas y movilizaciones se unan las acciones de acercar los postulados reivindicativos a fuerzas políticas progresistas con la pretensión de que los hagan suyos, así como la exigencia de protagonizar la participación competencial en las Instituciones; y en la situación electoral que vivimos, acercar la movilización reivindicativa al conjunto de la sociedad para su confluencia mayoritaria en las urnas. Es fundamental y POSIBLE unir la acción social con la política.

Las luchas y movilizaciones de Mujeres y Pensionistas marcan hitos y referencias de que la transversalidad social y política es confluyente en las demandas y reivindicaciones en derechos y condiciones de vida dignas, y se pueden protagonizar en las URNAS.