martes, 10 de febrero de 2026

LA QUE SE AVECINA. (Alfa y Omega)


 Sebastián Martín Recio

10 de febrero de 2026

 

1.- Una noticia del "mundo global"

"La expiración del nuevo tratado START deja sin límites legales al arsenal nuclear estratégico de Estados Unidos y Rusia...". Así lo anuncia Naciones Unidas advirtiendo que "con el fin del Tratado el mundo se ha quedado sin los controles mutuos y vinculantes que ayudaban a prevenir ataques y errores de cálculo con unas armas que pueden destruir el mundo. Estados Unidos y Rusia acaparan el 90 % de las armas atómicas del planeta"

¿Piensan ustedes que esto es el inicio de una escalada armamentística bajo el "señuelo terrorífico" de una posible guerra nuclear? Resulta paradójico que, sabiendo todo el mundo que con el armamento nuclear existente habría para destruir el planeta varias veces, la finalidad pueda consistir exclusivamente en un incremento del gasto militar de esas dimensiones...

Pues bien, es muy posible que lo que realmente subyace bajo estas maniobras es generar, junto a otros factores evidentes, una "megacrisis" económica, social, política y cultural en todo el planeta. Bajo unos nuevos parámetros y repartos de poder en la geopolítica, y con la excusa de la carrera armamentística, se van a reforzar las exigencias de Estados Unidos sobre Europa para que contribuya, aumentando en sus presupuestos el gasto militar destinado a fortalecer la OTAN... ¿Qué escenario se está gestando entonces?

2.- Una noticia del "mundo local/regional"

Los resultados electorales que se vienen dando, tanto en Extremadura como en Aragón, consolidan un fuerte ascenso de la ultraderecha en un contexto de derechización social.

Este panorama, en su expresión local o regional, es un síntoma más del proceso global, en Europa y en el mundo, del avance del neoliberalismo en sus facetas más autoritarias y discriminatorias de los derechos sociales.

3.- El "resultante"

Curiosamente, ambas noticias -aparentemente tan distantes- vienen a confluir en una misma estrategia de largo alcance para la próxima década:

- El incremento del gasto militar se hará a expensas de un descenso del gasto social y público... Esto supondrá, claro está, un deterioro progresivo y mayor de los servicios públicos, muy especialmente la sanidad, la educación, las pensiones y la dependencia, y un grave deterioro medioambiental, de la calidad de vida y de la democracia.

- La hegemonía política que va alcanzando la derecha en nuestro país (y en Europa) viene a reafirmar esta tendencia regresiva, en un triple ámbito: desigualdades sociales, déficits de libertades y recentralización en la toma de decisiones.

4.- ¿Qué hacer con todo esto?

Apunto algunas reflexiones:

Partimos de la base inicial de que estas propuestas que se exponen aquí no son respuestas inmediatas ante una situación actual con la pretensión de solucionar esta problemática a corto plazo. Lo que se propone es una línea de trabajo alternativa pensando en el futuro. Hablamos de generar un espacio amplio de resistencia ante lo que ya vemos que irremediablemente va a venir: el tsunami neoliberal de la extrema derecha y la derecha extrema en todos los ámbitos sociales, económicos, políticos y culturales.

4.1- Hay que resetear el magma político actual. Hay que refundar la izquierda, y hablamos de una izquierda totalmente alternativa, una izquierda que no puede ser una coalición de partidos montada por arriba, una izquierda que podemos definir como una "multi-izquierda política y social". Por tanto, el modelo de partidos actual, con estructuras orgánicas, jerarquizadas, verticales, donde conviven aparatos y militantes, todos en un espacio aparentemente disciplinario, pero con una gran desafección de la sociedad civil hacia los mismos y una separación de estos con la propia sociedad..., este concepto no solo está caduco, es socialmente negativo porque introduce incoherencias y contradicciones que son finalmente causantes de desprestigio y de aislamiento social.

4.2.- El modelo actual de organización política partidaria debe dar paso a una concepción de movimiento político y social con todas las consecuencias. Con unas características principales a tener en cuenta: ha de ser plural políticamente, ha de mantener la diversidad social e ideológica de sus miembros y organizarse efectivamente en función de los "centros de interés" de la población. Así, detectados los diferentes centros de interés de la sociedad civil, en torno a cada uno de ellos se agruparían las personas interesadas y/o afectadas directamente (servicios públicos de la sanidad, de la educación, pensiones, dependencias, cambio climático y crisis medioambiental, igualdad de género, libertades, exclusión social, etc.). Los ámbitos de confluencia de estos grupos, en función de sus características comunes o relación, llevarían a constituir plataformas comunes. Sus tareas incluirían desde el principio la triada de elaboración colectiva, relación y movilización social e intervención institucional.

Habría que conseguir la implantación de este método organizativo en todos los municipios, barriadas, comarcas y provincias.

Puede servir de ejemplo para mayor comprensión un referente histórico como fue la acción de la ciudadanía y los pueblos frente a la invasión del invencible ejército napoleónico, que fue confrontado por una guerra de guerrillas a todos los niveles. De la misma manera, ante un tsunami neoliberal con un gran poderío militar, económico, social, cultural, institucional y también mediático, es imposible generar una alternativa que se confronte con ese “ejército” con las mismas fuerzas y recursos… En cada pueblo, en cada barrio, en cada provincia, los movimientos políticos y sociales creados y sus respectivas plataformas serían el ámbito de participación y movilización fundamental. Desde abajo hacia arriba, sin liderazgos partidistas, conviviendo de manera fraternal todas las personas a las que les une el problema concreto, a partir del cual llegarán a una visión global de conjunto y colectiva.

4.3.- La estrategia que se enuncia plantea, por tanto, las tres dimensiones de cualquier proyecto que se considere como tal: una, la organización flexible, plural, diversa, participativa; dos, el programa en función de los centros de interés que la población percibe y las demandas que reivindican, y tres, las alianzas con los sectores sociales, políticos y culturales afines es la mejor manera de ampliar el impacto social y la influencia de las distintas plataformas creadas

4.4.- El espacio de resistencia es pues múltiple, multilateral, descentralizado, autónomo en cada ámbito territorial…, todos con unas líneas estratégicas comunes en función de lo que estos movimientos sociales y sus plataformas consideren prioridades generales. Habrán de generar información suficiente para que todo el mundo tenga un conocimiento claro de los problemas que se abordan, intentar que desde los problemas concretos se pase a una visión global tanto en la evolución y trayectoria como en los procesos que se han dado y que se dan de los mismos, para adquirir conciencia de la problemática que se está abordando y que esta conciencia genere un compromiso suficiente como para estar organizados, teniendo en cuenta las particularidades de cada cual y de cada ámbito en función de sus necesidades.

4.5.- Esta propuesta organizativa alternativa es la única que puede conseguir de hecho una unidad de la izquierda, mejor diríamos una “articulación unitaria de la izquierda, donde la diversidad social y la pluralidad política comparten y conviven en base a problemas y programas comunes y a movilizaciones transversales. La experiencia de las Mareas Blancas en Andalucía puede servir de referente para poner en marcha la propuesta organizativa que se plantea aquí.

Pero hay que ir más allá, hay que entrar de lleno en los espacios fronterizos de estas opciones a la izquierda del PSOE, con el propio PSOE, e incluso con los espacios fronterizos con la derecha. Hay muchos electores de la derecha que están sufriendo las consecuencias de las políticas privatizadoras de la sanidad, de la educación o de la dependencia que están llevando los gobiernos del Partido Popular. Hay muchas personas que por su ideología cristiana -recordando ahora los tiempos de la teología de la liberación- efectivamente son partidarios de una visión humanitaria, ética y solidaria entre las personas. Es un conjunto muy amplio de personas “conservadoras” en unos aspectos, pero no radicalmente de la derecha neoliberal como estamos viendo que es el PP y Vox.

Con la finalidad de llegar a todos estos espacios que van desde el centro progresista hasta la izquierda radical es necesario formular una alternativa abierta donde se prioricen las reivindicaciones básicas que garanticen, por ejemplo, igualdad en el acceso a la vivienda, a la educación, a la universidad, a la sanidad, a la dependencia, blindar las pensiones, garantizar la igualdad, las libertades y los derechos civiles, el cuidado del medioambiente y por supuesto las conquistas conseguidas… Un programa básico que hemos de plantearlo a modo de un “compromiso histórico” en el que puedan sustentarse también personas que aunque hayan sido en un pasado electores del PP están viendo que estas políticas nos llevan a la destrucción de la sociedad en sus aspectos de relaciones culturales y personales, a la destrucción de los servicios públicos de la sanidad, de la educación, etcétera, a la destrucción del medio ambiente, a la destrucción de la convivencia entre las personas y los pueblos…

Hablamos, en conclusión, de abrir una estrategia a medio y largo plazo, con un método de trabajo participativo sustentado en la pluralidad, y con la finalidad de, en unos años, revertir esta regresión social y política que estamos sufriendo en todos los ámbitos.