La situación actual política a nivel mundial es
una encrucijada, su destino puede ser el abismo del capitalismo o un equilibrio
multipolar predecible, pero no así el tiempo que durará hasta conseguirse la estabilidad
geopolítica, social, económica, cultural y que esta suponga un avance social
global.
La parábola de los ciegos. Pieter Brueghel el Viejo (1568)
Antonio Sánchez Rodríguez
30 de
junio de 2026
ENSAYO SOBRE LA CEGUERA
En el año 1995 el escritor portugués José
Saramago (16/11/1922 – 18/06/2010) escribió el libro titulado Ensayo sobre la ceguera, que no era más que mostrar, con extrema dureza, la sociedad que vivió hasta
el 1995. Una sociedad insolidaria que se desentiende de todo lo que suceda a su
alrededor, olvidada de los valores humanos.
En él narraba que en un país imaginario
surgió una epidemia que hacía que sus habitantes perdieran “la visión de todo
lo que le rodeaba” hasta quedar totalmente ciegos. Las autoridades fueron
ingresando a los afectados al principio en un hospital psiquiátrico y en su
rápida e imparable expansión, en campos de reclusión. Dichos centros terminaron siendo controlados por el ejército, pero
los agentes por miedo al contagio, que igualmente sufrían, prestaban una
atención deficiente e incluso muchos abandonaron sus puestos, y por ende a los
ciegos.
En breve en el desastre interno los
afectados se organizaron en el interior de las salas, y “triunfan” los
personajes más amorales y que se aprovechan de la desesperación y el pánico
generalizado, queda impuesto el egoísmo y una violencia animal en la lucha por la supervivencia. Surgió el caos en un submundo asfixiante, oscuro, agobiante, de
miedo e incertidumbre, terriblemente violento
y cruel con las mujeres y los más débiles. El sector dominante se hizo dueño de los víveres e imponían sus
condiciones al resto extorsionándolos e incluso violentando sexualmente a las
mujeres a cambio de la alimentación.
El otro sector, en el que se integra la
única “vidente de la realidad” -no afectada- camuflada como ciega, constituyó
un grupo de ayuda mutua y resistencia. En un altercado violento en el que tiene lugar
una violación grupal, la vidente mata al líder de la camarilla. Los criminales
se refugian en algunas salas de una sola entrada y la vidente provoca un incendio en el acceso a las salas y escapan
del centro. El mundo de fuera que encuentran no era muy diferente al que
dejaron, en él se mantiene la muerte en vida, los alimentos escasean y la podredumbre lo
invade todo. Es en este nuevo espacio donde la mujer del médico se convierte en
una guía imprescindible para el grupo, hasta el punto de implicarse en una
dedicación asfixiante; no obstante esta constancia dio su fruto y de repente
algunos ciudadanos fueron recuperando la visión.
Este personaje se difundió entre los
lectores como: “La mujer del médico” y todos podemos imaginar qué representa:
empatía, solidaridad, lucidez para distinguir las injusticias y ver el
sufrimiento ajeno, luchar por la supervivencia sin perder la humanidad, con conciencia
de clase y la responsabilidad universal de los que no cierran los ojos –cuando
otros los perdieron- y actuar sin dilación ante el caos. En resumen, protagoniza
la lucha contra un poder deshumanizado, sin control, y una estructura
sociopolítica que lo soporta favorecedora del individualismo y que destruye la
cohesión social.
Esquemáticamente:
1.- El libro parte de una sociedad
originaria de la que ni siquiera habla de su organización, pero hay que
entender que es origen de lo que sigue. 2.- En esa sociedad comienzan a ocurrir
casos extraordinarios de ceguera. 3.- Estos casos se expanden y la sociedad
inicial se ve superada, y es realmente en esta segunda situación en la que se
va generando un nuevo sistema caótico y criminal. 4.- Un grupo reúne a los
malvados y otro encabeza la resistencia y la liberación. 5.- Finalmente la
resistencia se escapa y recupera la visión con la ayuda de quien ve la realidad
y se vuelve a la sociedad de origen. De lo que se desprende que toda la
experiencia sufrida motivará un necesario giro en ella para no repetir el caos.
Proyección o paralelismo de libro con actualidad:
1.- La sociedad inicial no
mencionada en el libro, podemos hacerla comparable con la que surge del pacto (Trabajo-Capital)
después de la II Guerra Mundial.
En dicho pacto la primera nación en
participar es la socialdemocracia inglesa (laboristas) en el 1945 y en 1959
acaba aceptando el Partido
Socialdemócrata de Alemania (SPD). Al modelo lo denominaron “Sociedad del Bienestar”, y digamos
que fue una alternativa “llevadera” y sin duda alguna “obligada”, dado que ya
existía desde 1917 una “espada de Damocles” como era la URSS. La sociedad del
bienestar elevó los estándares sociopolíticos y culturales de la clase
trabajadora, demostrando lo que un pueblo con acceso a la cultura y a
determinadas libertades puede llegar a hacer, lo que culminó en el mayo francés
de 1968. En paralelo se avanzó en la descolonización, especialmente entre los
50 y los 70, pero tenía sus días contados. La reacción de un capitalismo agazapado
no se hizo esperar, no soportaban dichos logros en casi tres decenas de años, y
pasados estos mostró su fuerza, con descaro, en los años 70.
2.- En esa sociedad comienzan a ocurrir casos extraordinarios de
ceguera.
En el 1971 se presenta el reaccionario Informe Powell que resume la estrategia
a implantar por los que se llamaron neoliberales: a.- Asalto al sistema de
educación pública en todos sus niveles; b.- Controlar todos los medios de
comunicación (hoy además redes, bulos, desinformación); y c.- La intervención
empresarial con más agresividad en la vida política del país.
La implantación del neoliberalismo,
siguiendo a Powell, la llevaron a cabo personajes como Ronald Reagan (20 enero 1981
– 20 enero 1989) y Margaret Thatcher (4 de mayo de 1979 hasta el 28 de
noviembre de 1990) y con ellos el mundo
empezó a quedarse ciego.
En muchos países, los movimientos socialistas,
comunistas y obreros sufrieron derrotas históricas durante la ofensiva
neoliberal: los sindicatos se debilitaron, la educación política disminuyó, el
electoralismo sustituyó a la movilización de masas y las ONG desplazaron a
estructuras populares y cubrieron actividades propias del Estado.
El mundo se polarizó entre EEUU o la URSS, con el
deseo de atraer hacia sí a países descolonizados y en subdesarrollo, lo que
provocó guerras por una auténtica independencia y dio sentido al Movimiento de
Países No Alineados, decisivo entre 1960 y 1988.
Por otra parte la población en general sufrió del neoliberalismo sus
cambios en el sistema productivo y sus crisis del
capital que se superaban con artilugios económicos de adaptación, como el outsourcing (subcontratas, que fraccionaban
las concentraciones obreras y cambiaron mentalidades: de trabajadores a
pequeños empresarios, de la nómina a la factura); la digitalización y las redes
redujeron la comunicación directa entre personas y comenzaron a contaminar la
cultura de la historia humana propia a cambio de la prefabricada con vídeos,
clips y memes; junto a la competitividad impuesta para diferenciar salarios y
evitar la unión de los empleados, hizo crecer el individualismo o la globalización
–la panacea- como la visión del mundo como un gran mercado, momentos en los que
presidentes de los EEUU conectan directamente con China y su Comunismo de
Estado.
En la constante búsqueda de la acumulación de
capital, en los 80 y 90 los EE. UU. y Reino Unido impulsan políticas de
desregularización y liberación financieras, lo que permitió a los bancos y
grandes empresas diversificarse hacia la creación de productos financieros
complejos, creando el paso del sistema productivo al sistema de financiación en
un acto histórico deseado por el capital, dado que siempre consideró que la obtención
de beneficios soportaba ‘un mal necesario’ como la participación de mano de
obra en el sistema productivo; por tanto para el capital suponía una liberación
cambiar al sistema de la financiarización. Este sistema se consolida al
finalizar los 90.
En los períodos de los 80 y 90, que deben
justificar las casi 900 bases militares estadounidense repartidas por el mundo,
se generan guerras claves de dominio y en los 90 nace un nuevo mundo –caída de la URSS en 1991- que supuso para los EE.UU. una carta
blanca de actuación sin resistencias, tenían la convicción de que su superioridad militar podía
transformarse, tarde o temprano, en superioridad política.
2.1.- Década
de 1980
Guerra Irán-Irak (1980-1988), Guerra de Afganistán (1979-1989), Guerra de
las Malvinas (1982), Guerras civiles en Centroamérica, destacando las guerras civiles de El Salvador y Guatemala, y la Revolución
Sandinista en Nicaragua.
2.2.- Años
90 y caída de la URSS
Guerra del Golfo (1990-1991), Vietnam 1945, Cuba 1959, caída de la URSS
(1991), Guerras yugoslavas o guerras de agresión de EE.UU. en su visión de unipolaridad (1991-2001),
que incluye las
guerras de Bosnia, Croacia y, posteriormente,
Kosovo. Genocidio de Ruanda (1994), Primera Guerra Chechena (1994-1996).
Fallece
José Saramago en 1995. Hasta este momento lo que escribió fue vivido y añade su
convencimiento de que lo que venía provocaría “la ceguera”.
3.- Estos
casos se expanden y la sociedad inicial se ve superada, y es realmente en esta
segunda situación en la que se va generando un nuevo sistema caótico y
criminal.
Abundamos en el sector financiero, dado que llegado
el nuevo siglo pasó a dominar sobre la economía real (agricultura y
manufactura), priorizando la especulación, el corto plazo y el valor bursátil
de las empresas por encima de su capacidad de producción física.
El sistema no soportó la creación de burbujas,
que explosionaron sin poder soportar un sistema convencido de que el dinero por
sí solo generaría más dinero y de que convertir una ‘acumulación de deuda’ en
un ‘activo financiero’ era una ‘verdad absoluta’ y no un ‘acto de Fe’. El 15 de
septiembre de 2008 quebró Lehman Brothers, uno de los mayores
bancos del mundo, al que arrastró en su ruina, dejando un crecimiento lento, una elevada
deuda, una disminución de la inversión productiva y una profunda desigualdad
social.
3.1.- Se
expanden las guerras en el siglo XXI
Los atentados del 11-S del 2001 en EE. UU. desencadenaron una
guerra sin fin, una puerta abierta para calificar de “terrorista” a cualquier país
disidente, la Guerra contra el
terrorismo (2001-actualidad).
a.- Se inició de inmediato contra Afganistán (2001-2021), que los EE.UU. abandonaron
a toda prisa.
b- Guerra de Irak (2003-2011):
“armas de destrucción masiva” y supuesta vinculación con grupos terroristas
como Al Qaeda que resultó ser una gran mentira. Objetivo real: control del petróleo,
cambio de régimen.
La crisis económica y política del 2008 provocó una ola de protestas que se
extendió por todo el mundo, como ocurrió con la Primavera Árabe (2010-actualidad), y en algunos casos provocó
guerras civiles, siendo las más destructivas las de Siria y Yemen.
La caída de Muamar Gadafi en Libia el 19 de marzo de 2011 pareció convertir en una verdad permanente el dominio estadounidense-OTAN.
Guerra en Ucrania
(2014-actualidad): se inicia
el 6 de abril de 2014. Más estadounidense que ucraniana, dado que EEUU. había invertido más de 500 millones de dólares en
adiestrar al ejército ucraniano como fuerza atlantista contra la
seguridad de Rusia. Se traspasará a Europa+OTAN para mantener el desgaste de
Rusia.
Guerra
genocida Israel-Palestina: invasiones constantes y ocupación de terreno palestino a lo largo de décadas,
con escaladas intensas como las guerras en la Franja de Gaza iniciadas el 7 de
octubre de 2023. Ha dejado perplejo
al mundo entero, nadie jamás pudo imaginar que tamaña crueldad pudiese
ejecutarla un ser humano sin tener un freno efectivo por parte de ninguna
institución ni país. Y si este silencio ocurre, de alguna manera pasó antes por
la cabeza de Saramago, como desencadenante de “La ceguera” de países y
personas.
Comienza el submundo de ciegos y sus
altercados, los malvados evolucionan con guerras inventadas, para mantener la
hegemonía y su poder unilateral. También la sociedad mundial más progresista se
organiza algo desorientada según los últimos resultados electorales.
4.- Un grupo son los malvados y otro encabeza la resistencia y la
liberación.
4.1.- Los ‘malvados’:
En 2017 comienzan a triunfar los personajes más amorales y crueles: en orden cronológico cinco presidentes de gobierno:
1.- Donald John Trump desempeñó el cargo desde el 20 de enero de 2017 hasta el 20 de enero
de 2021 como el 45 presidente. Y hoy es el 47 presidente de los Estados Unidos desde el 20 de enero de 2025.
2.- Jair Messias Bolsonaro el 38 presidente de la República Federativa de Brasil desde el 1 de enero de 2019 hasta el 1 de
enero de 2023.
3.- Giorgia Meloni desempeña
el cargo de presidenta del
Consejo de Ministros de Italia desde octubre de 2022,
4.- Benjamín Netanyahu, primer ministro de
Israel, gobierno actual iniciado en diciembre de 2022.
5.- Javier Gerardo Milei que ejerce como presidente de la nación argentina desde el 10 de
diciembre de 2023.
A estas fechas el submundo de ciegos está en pleno apogeo
Hoy desafortunadamente nuestra
actualidad nos sitúa en esa sociedad o submundo de la novela, en el que gran
parte de la población está ‘ciega’ y perpleja a la hora de intentar entender
los casos extraordinariamente crueles llevados a cabo por personajes
autoritarios deshumanizados sin límites ni reglas. Resultando que la realidad supera la ficción.
Lo que hoy tenemos (republicanos-Trump) poseen gran
poder, sobre todo militar (un gran ejército, armamento y la guerra), son los
sustitutos de los fracasados de la derecha neoliberal (Demócratas-Biden), ambos
superados por la innata e inevitable crisis de su modelo económico, un sistema hipercapitalista
agotado y sin salida y que ha perdido ante el mundo toda credibilidad.
Los sustitutos, las elites estadounidenses, son
conductores del trumpismo, que ejecuta con desvergüenza las estrategias que le
dictan: sembrar el miedo, la incertidumbre, los cambios políticos diarios y
trasmitir la certeza de que cuando lo deseen invadirán Estados soberanos si lo
suponen necesario por sus riquezas o por su seguridad nacional, etc., apoyados
y también “utilizados o comprados” por Israel, que se muestra autónoma de los
EE.UU. y que actúa impunemente con la guerra genocida en Palestina. Esto, junto
al silencio colaborador de la Unión Europea, que se comporta, si no lo es, como
una auténtica colonia americana. Todo con bota militar imperialista preparada hasta llegar a obviar las democracias representativas y todas las
instituciones internacionales, con el apoyo de gobiernos de ultraderecha, en
algún período por la república brasileña o las actuales de Italia o Argentina.
4.2.- La “resistencia y la liberación”:
La crisis del 2008 provocó una fuerte
reacción popular, con potentes movilizaciones por casi todo el mundo,
alcanzando cotas desconocidas desde hacía décadas. Muy notable fue la Primavera Árabe (2010-actualidad), y en algunos casos provocó guerras civiles. Lo que indicaba que la
resistencia, en principio, atendió su papel.
También en el panorama internacional es
importante destacar que el unilateralismo utilizado por occidente (EE.UU.) se
sigue extendiendo con la globalización en los últimos años del XX, tras las conexiones
con China y la entrada de esta en la OMC en el 2001. A partir de este momento, surge
una resistencia económica de primer nivel que hará competir dos sistemas profundamente
diferentes; el de China evoluciona a gran velocidad, con acuerdos bilaterales con
diferentes Estados en desarrollo.
Además, en ese mismo año se crean
conceptualmente los BRICS, que se establecen como coalición política en 2006; el 16 de junio de 2009 se celebra
la primera cumbre oficial de jefes de Estado y de Gobierno consolidando
al grupo BRIC en la escena internacional. Bloque de Estados
en desarrollo, algunos con alto grado de independencia, como para empezar a decir
NO a los EE.UU. en diferentes cuestiones.
El bloque defiende la multipolaridad, que requiere:
Independencia Económica y Financiera (Desdolarización): para que el comercio internacional utilice sus propias monedas nacionales
y reducir la dependencia del dólar, utilizado como una herramienta para intervenir en los
asuntos internos de los Estados, y para neutralizar
el impacto de las sanciones financieras unilaterales de Occidente.
Reforma de la gobernanza global: plantean
cambios profundos en instituciones nacidas tras la Segunda Guerra Mundial,
tales como el Consejo de Seguridad de la ONU, exigiendo mayor peso político y
de voto para las economías emergentes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y
el Banco Mundial.
Instituciones alternativas: han creado
sus propias herramientas de financiación, como el Nuevo Banco de Desarrollo
(NDB), diseñado para financiar proyectos de infraestructura y desarrollo sin las estrictas condiciones políticas que imponen los organismos
occidentales.
5.- Finalmente la resistencia se escapa y recupera la visión con la
ayuda de quien ve la realidad y se vuelve a la sociedad de origen.
Por tanto, respecto al libro “nos falta”
el paralelismo del punto quinto: a sabiendas de que el actual mundo es el
multipolar, equivalente al visionado por la única vidente de la realidad, que
como en la novela, es absolutamente diferente del que partimos, en este caso el
bipolar de la guerra “Guerra Fría”. Sin olvidar que la salvación no fue más que
el logro de la lucha del grupo liderado por la única vidente de la realidad.
Toca hablar
honestamente sobre la crisis del centro izquierda y la izquierda:
Hoy la contradicción central de nuestra era reside
entre un sistema imperialista en decadencia que intenta preservar su dominio y
las aspiraciones de los pueblos y las naciones que buscan soberanía, desarrollo
y justicia social, lo que requiere una
adaptación en el ámbito de las izquierdas.
Hemos comprobado que tenemos un nuevo bloque
de resistencia, pero también tenemos que ver el comportamiento de la izquierda
política; los datos de evolución del centro izquierda, como el socialdemócrata
en el ámbito europeo, nos pueden revelar indicios sobre la “ceguera o no” de
los votantes.
El centro izquierda:
Otrora gran fuerza y líder durante años han sido los socialdemócratas,
pero lastrado por los límites de su propio marco político programático; según
vemos en muchos parlamentos parece que ya consumieron su tiempo, o su marco
político preestablecido no da más de sí Los partidos socialdemócratas han
agotado sus objetivos.
A principios de siglo -hace
26 años-, casi el 70 % de los ciudadanos de la UE vivía bajo primeros ministros
de la órbita socialdemócrata; hoy, esa cifra se limita al 10 %. Y apenas hay
tres mandatarios (de 27) de este signo en el Consejo Europeo: la danesa Mette
Frederiksen, el maltés Robert Abela y Pedro Sánchez. Por población representan el
12,47 %.
En la importante Alemania,
los sondeos sitúan al SPD en torno al 10 % de intención de voto, con la economía
agotada y a peor. En Francia el PS ha cedido el liderazgo de la izquierda a
Jean-Luc Mélenchon.
Casi siete de cada diez
ciudadanos de la UE vivían a principios de este siglo en países gobernados por
el centroizquierda; hoy son uno de cada diez.
Algunas causas del declive
tienen que ver con la desconexión con el electorado, o a la aceleración de la
desinformación y la normalización de los discursos de odio, pero también no ha
sido suficiente la supervisión del libre
mercado, ni la protección social, o descontrol en los poderes del Estado, la
contundencia por el feminismo y rechazo de la xenofobia, también graves errores éticos de algunos líderes, o
permitir una Comisión Europea nombrada a dedo y sin ninguna
legitimidad democrática ni popular, el aumento de la desigualdad dada por el
aumento de la riqueza del 0,1 % de la población; mientras, en 2023 según el
INSEE (Francia) la tasa de pobreza llegó al 15,4 %, y sigue creciendo. Las causas de esta evolución van más allá, y
evidencian las deficientes respuestas políticas de las formaciones moderadas,
no sólo las socialdemócratas, sino también las democristianas, ante el cambio
de época.
Las izquierdas trasformadoras y la comunista:
En principio las causas del declive del párrafo anterior afectan a estas
izquierdas en su mayoría.
El colapso de la socialdemocracia ha obligado a las izquierdas a su
izquierda, a mostrar la lucha por una transformación más radical. No obstante,
se suceden los envites de las élites capitalistas desde la implantación del
neoliberalismo, que han ido aplicando en estrategias claramente de acoso y
derribo para debilitarlas y en muchos casos han tenido éxito, sin que hubiese
reacción potente, sino más bien una simple adaptación.
Por ejemplo, los sindicatos de clase, que constituían una potente fuerza
política en los partidos, con los cambios del modelo productivo se convirtieron
en más negociadores de asuntos laborales que reivindicativos de políticas de
reparto de las riquezas y participación en las empresas. De igual manera aparecieron
sindicatos amarillos o de empresa y otros de tipo corporativos y colegios
profesionales. La sociedad se fue dividiendo en capas que fragmentaban las
fuerzas laborales, pese a que toda persona dependiente de salario o cualquier tipo
de ingreso para poder vivir puede ser calificado como ‘trabajador’, sea mejor o
peor cualificado o ‘profesional libre’.
En esta misma estrategia fragmentadora el neoliberalismo potenció sectores
reivindicativos, aunque ya eran gestionados por los partidos de estas
izquierdas. No obstante, el neoliberalismo les “acompañó” con sus medios en su
difusión, a sabiendas del efecto de división del voto: ecologismo, animalistas,
pacifistas o género y sus tipos, etc., además de que la izquierda ya tiene sus propios
fragmentos: revolucionario, demócrata, comunista, anarquista o nacionalismo de
izquierda, entre otros. Y aún hay otros elementos culturales o simbólicos que
han servido para dividir. La izquierda pretendió
absorber y dar cobertura a esas tendencias y mareas, pero en bastantes casos
fueron rechazadas y admitidas sin sus banderas dado que de alguna manera
querían tener su propia identidad política y no verse absorbidas por un partido
más global y los resultados los hemos estado viendo.
Otro error posible
que puede haberse cometido es mantener una lucha equivalente a la llevada a
cabo en los últimos años conforme a la polaridad de la guerra fría y no haberse
adaptado a una sociedad futura multipolar con guerra y enfrentamientos
multifacéticos económicos y tecnológicos, que requiere una visión y análisis
prácticamente internacional y su proyección al país y viceversa.
En cualquier caso el
mantra ‘Unidad de la Izquierda’ sigue siendo urgente, y evitar confusiones en
la población, así como invitar a que la calle hable o seguiremos obteniendo porcentajes electorales imposibles para gobernar y obligados al
pacto.
En concreto en nuestro país
El gobierno de coalición ha
tenido bastantes aciertos de cara al exterior, sin olvidar que el presidente en
2022 era secretario general de la internacional socialista y por tanto
conocedor de su debacle. Con la excepción del Sahara.
En lo interno: el gobierno
de coalición ha conseguido dar importantes pasos que han contado con un PSOE
que desea dejar atrás, al menos, su anterior liberalismo. Una oposición sin
programa alguno sólo ha sido mantenida por los medios afines. Pero el Gobierno
ha dejado atrás asuntos pesados, como la Ley Mordaza, la
creación de empresas públicas en servicios esenciales como la Banca o la
Energía, retomar en la gestión pública la gestión privada de las residencias de
ancianos y, por terminar, con lo que va
a ser nuestra derrota en las próximas elecciones: la construcción de viviendas
públicas.