martes, 22 de septiembre de 2026

LA CIUDADANÍA ANDALUZA ENTRA EN EL PARLAMENTO PARA DEFENDER LA SANIDAD PÚBLICA

Tras su admisión a trámite por el Pleno del Parlamento el pasado 26 de noviembre, con cincuenta y ocho mil firmas verificadas de apoyo de ciudadanos y ciudadanas andaluzas, la iniciativa legislativa popular de las Mareas Blancas continúa su tramitación parlamentaria.


Sebastián Martin Recio. Médico. Mareas Blancas de Andalucía

22 de septiembre de 2026

En las próximas semanas este proyecto de ley será debatido en la Comisión de Salud del Parlamento donde los distintos grupos parlamentarios, así como organizaciones sociales, sindicales, profesionales y ciudadanas, convocadas como comparecientes, podrán emitir su opinión y plantear aportaciones al texto de este proyecto. El resultado de estos debates confluirá en el Pleno donde finalmente se procederá a las votaciones correspondientes.

A nadie se le oculta que teniendo el PP y Vox conjuntamente mayoría absoluta tanto en las comisiones parlamentarias como en el Pleno, difícilmente este proyecto de ley saldrá aprobado en su integridad.

El sentido común ante la realidad del deterioro de la sanidad pública andaluza

Sin embargo, nuestra estrategia va más allá de la mera correlación numérica que pudiera darse en el interior del Parlamento. Nuestros planteamientos están imbuidos del sentido común ante la realidad del deterioro de la sanidad pública andaluza. Un sentido común y una preocupación que consideramos comparte la inmensa mayoría de la población andaluza y que se sustenta en la más pura realidad que estamos viviendo: El incremento de la mortalidad evitable, las inmensas listas de espera, la demora asistencial en la Atención Primaria, el abandono real del seguimiento periódico y necesario de muchos enfermos crónicos..., todo esto está generando un enorme sufrimiento de la población andaluza a la que se está sometiendo asimismo a un auténtico chantaje asistencial nunca visto: "Si quieres que esa prueba diagnóstica o esa consulta con el especialista hospitalario, te llegue mucho antes, vete a la privada o contrata una póliza privada de seguro de salud..."

Y el efecto, a todas luces visible, está plasmado en principio en las más de dos millones de pólizas de seguros privados existentes y en el aumento de contrataciones y externalizaciones con las empresas privadas de la sanidad. Y junto a esto, algo realmente muy grave: desde 2019 a 2025 el número de médicos que compatibilizan su trabajo en la sanidad pública con trabajos en la sanidad privada ha pasado de 2.400 facultativos (un 16 %) a 10.700 (un 40 %). Ya vemos la política de Recursos humanos que ha llevado en estos años el gobierno andaluz.

Una política sanitaria que está desmantelado la sanidad pública

Una política sanitaria que ha vaciado en la práctica real de recursos humanos y materiales al sistema público, con un sistema de transferencias presupuestarias al sector privado, un impulso a este sistema sanitario privado generado por el propio deterioro de los servicios públicos y un "traspaso" compatibilizado de profesionales sanitarios, mayormente médicos, facilitado por este gobierno a las empresas privadas de la sanidad. Por cierto, ninguna empresa importante, ninguna entidad financiera, permitiría que técnicos de su plantilla fueran por las tardes a trabajar a otras empresas del mismo ramo...

Cuando el gobierno andaluz públicamente presume de los mayores presupuestos habidos para la sanidad y de contrataciones de personal..., el sentido común nos plantea igualmente: "¿Cómo es posible que con tan ingente cantidad de presupuestos y de contrataciones, esté la sanidad pública cada vez peor?" Hablaríamos, pues, también de una falta de capacidad en la gestión... Con ello, el gobierno andaluz del PP, al mismo tiempo que hace gala publicitariamente de los enormes presupuestos y contrataciones realizadas, se echa tierra encima al constatarse, a pesar de ello, los malos resultados de las políticas aplicadas.

Las estrategias de las Mareas Blancas en este proceso de debate en el Parlamento de Andalucía se basarán precisamente en eso: la realidad y el sentido común. Podrán atiborrar de argumentos llenos de números, podrán descalificar lo que quieran a quienes quieran, pero hay una realidad evidente que nadie puede obviar y es que la sanidad pública está en un proceso de deterioro que puede llevarle a su desmantelamiento real, y que ese proceso está auspiciado por políticas que comienzan con insuficiencia presupuestarias, contrataciones y externalizaciones con la privada en aumento, falta de personal y contrataciones precarias, saturación asistencial, demora en las listas de espera, etcétera.

La política del PP: cambiar el modelo sanitario público y universal

Una política que va dirigiéndose progresivamente a cambiar el modelo sanitario existente. Lo que hemos percibido por parte de las políticas del PP es que no creen en absoluto en lo que es un modelo de sanidad pública, universal, gratuita en el momento del uso y de calidad. Ya Moreno Bonilla dijo en su día que ese modelo era “inviable”. Entonces lo que estamos presenciando es una transición, en algunos casos salvaje, para pasar a un modelo “dual” en el cual los que tengan más recursos económicos, bien a través de una póliza de seguro privada -que irán subiendo de precio, por supuesto- o acudir directamente a consultas privadas con dinero “de su bolsillo”. Y de otra parte una sanidad pública universal, pero empobrecida, deteriorada, saturada, y que, curiosamente, la sanidad privada utilizará cuando le convenga para deshacerse de enfermos crónicos vulnerables, pluripatológicos, con antecedentes de procesos cancerígenos, cardiovasculares, musculo-esqueléticos, neurológicos, pulmonares, etc., de mayor gravedad, que no les resulten “rentables”.

La necesidad de la participación y la movilización social

Por todo esto para las Mareas Blancas es fundamental la movilización ciudadana, la toma de conciencia y de compromiso, la organización ciudadana abierta y transversal en cada pueblo y en cada barrio. Defender la sanidad pública hoy requiere ese apoyo político y social amplio. Y esperamos que, con el apoyo de los grupos de la izquierda y, por qué no decirlo, con la propia capacidad para ceder lo que la realidad y el sentido común vienen exigiendo, el mismo gobierno andaluz asuma lo esencial y prioritario que planteamos en nuestro proyecto de Ley.