En Doñana, como en el resto de Andalucía, existe un conflicto entre explotaciones especulativas y financiarizadas y empresas familiares y profesionales vinculadas al territorio.
Leandro del Moral Ituarte. Universidad de
Sevilla, Fundación Nueva Cultura del Agua
16 de mayo de 2023
No es fácil añadir algo que todavía estos días no se haya dicho. El propio manifiesto leído ayer 14 de mayo al final de la manifestación convocada por la Coordinadora Salvemos Doñana, es una buena síntesis de datos, ideas y propuestas. Pero siendo un territorio de valor ecológico, económico, social y emocional inmenso, me atrevo a decir que la importancia de Doñana todavía es mayor como expresión manifiesta de problemas generales y de invisibilidades.
Desde mi punto de vista, el territorio de Doñana es un laboratorio ecológico, social y político. Esta característica es la expresión más clara de su significación e importancia. Doñana es un ámbito para el que se han elaborado más planes de ordenación y desarrollo territorial que en ningún otro lugar de España. En uno de ellos, aprobado en 2004, se mandó elaborar un plan sectorial de ordenación de los regadíos de una parte del ámbito, el Plan de la Corona Forestal, el Plan de la Fresa.
