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viernes, 18 de septiembre de 2026

Migración a Ceuta y ataque contra el Gobierno

La masiva invasión por la frontera de España y la UE en Ceuta el 30/31 de julio rompe normas y hábitos de las entradas irregulares de migrantes: muertes por ahogamientos y 70/80 mil personas que forzaron todos los sistemas fronterizos habituales, creando una situación crítica en lo social y en la vida política, acentuado por lo que esconde el trasfondo de su organización y la enorme dificultad de una respuesta justa y humanitaria.


Manuel Armenta

18 de septiembre de 2026

 Desde el primer momento y emergencia de actuar, el Gobierno de España trató que el Gobierno de Ceuta dispusiera todos sus recursos unidos a los que el Estado tomó desde el primer minuto: formalmente se acordó, pero no movió un dedo. Solo inició la estrategia de censura y protesta contra el gobierno de España y su presidente.

Desde el 31 de julio Ceuta duplicó sus habitantes: 84.208 residentes habituales y un número muy parecido de ocupantes ese día. Una parte de la población ceutí vive en condiciones de vida dignas, aunque los datos sean muy distantes de la situación que se vive en España: hay un 22,41 % de tasa de paro, 15.005 personas cobran el Ingreso Mínimo Vital y 36.325 están en riesgo de pobreza/exclusión social. Ceuta está gobernada por el PP desde los últimos 25 años, y España por el Gobierno de Coalición progresista los últimos 8 años. Hay que destacar que la ciudad de Ceuta es un territorio aislado del resto de España, que necesita blindar su frontera, y que en 2014 el gobierno del PP (presidido por M. Rajoy) preparó un proyecto para ampliar 40 metros el Espigón de Tarajal, y se abandonó, y que en 2024 el PP rechazó la ampliación de los Espigones, y su Alcalde (Vivas) votó en contra de la misma en 2025.

La migración de Marruecos y otros países africanos hacia España y Europa es frecuente y forzada para sus protagonistas por sus condiciones de vida, pero este formato masivo y la diversidad de personas con riesgo de muertes e inviabilidad, NO resulta admisible por la forma y tipo de invasión producida. Solo cabe marcar como referente de lo ocurrido dos aspectos: la génesis de su impulso y organización responde a un carácter político nacional e internacional dirigido contra el Gobierno de España, y hay un menosprecio absoluto por la vida de las personas.

La carencia de Ceuta de espacios de alojamiento provisionales de migrantes provocó una fuerte confrontación con la ciudadanía por las calles, convertidas en asentamiento de personas que buscan comida y acomodo mínimo de vida… Situación que el Gobierno de España supo afrontar en las primeras 48 horas, con importantes refuerzos de militares y policías para retornar a Marruecos en torno a 60.000 personas, y entre unos 25/30 días, otros 5.300 más también han sido retornadas de forma voluntaria. Hablar de la defensa de la ciudadanía ceutí y su territorio, fue y sigue siendo uno de los referentes de hechos del Gobierno del Estado. 2.100 menores sin respaldo familiar y personas que se ajusten a la ley de migración deberían ser acogidas.

Las competencias fundamentales del Gobierno de Ceuta ante la migración siempre han sido: la Protección de menores, la Asistencia Social, los Servicios Públicos y la Gestión Urbana. Y aunque en este caso, la forma masiva rompa moldes y normas, no se pueden cambiar las leyes ni el Derecho Humanitario, ni manipular al conjunto de la ciudadanía de España con el eslogan de “invasión y desalojo”, “defensa del pueblo ceutí” y contra las políticas humanitarias del Gobierno de España que priman al pueblo ceutí y buscan devolver la tranquilidad a sus miembros, gestionar la atención a los recién llegados y esclarecer los hechos ocurridos... Porque quien tenga derecho al asilo lo tendrá y quienes NO serán devueltos… Solo así se trabaja por y para Ceuta y su ciudadanía.

El Gobierno de España, que en la primera semana de septiembre ya ha habilitado en el Puerto de Ceuta fórmulas protegidas de alojamiento para 4.500 plazas y en pocos días llegaran a 6.000, así como comprometido con Ceuta más de 300 millones de euros para reactivar el tejido económico, la seguridad y la frontera, así como recursos de todo tipo para mantener la calma posible, los procedimientos administrativos y unas condiciones de vida dignas para quienes tengan que soportan el procedimiento legal. También Bruselas desbloqueará 115 millones de euros en fondos de emergencia para ayudar a gestionar la situación y reforzar FRONTEX.

La ciudadanía de Ceuta ha sido agredida y necesita volver a su vida cotidiana en todos los órdenes de la vida, aunque dadas las circunstancias en esta ocasión, todo el trabajo pueda alargarse más, por la amplitud del procedimiento selectivo y reparto de quienes se acojan a la legalidad migratoria. Todas las zonas urbanas se necesitan libres (unas 1.000 personas que pernoctaban en calles ya están en un dispositivo temporal), aunque siga siendo imprescindible mantener mayor vigilancia policial. Y para ello, también se necesita que las comunidades autónomas que se están negando a recibir a los migrantes menores y los que sean legalizados, cambien el paso para que los traslados puedan agilizarse sin ningún tipo de confrontación política. La ciudadanía ceutí, a la que tanto se dice defender, también lo necesita.

España y su Gobierno han vivido, con importante protagonismo territorial de Ceuta y su ciudadanía, una mezcla invasiva de movimiento migratorio inusual, con la intención de ocultar el acto de ataque deliberado al presidente Sánchez y su Gobierno y a las democracias europeas, en el contexto de la crisis geopolítica de primera magnitud que el mundo vive, con guerras y todo tipo de confrontaciones. España y su Presidente ya es uno de los referentes que se quieren destruir, porque protagonizan el modelo progresista que más se necesita para unas condiciones de vida dignas y la igualdad.

Esta operación invasiva afecta a un flanco débil de la frontera europea. España, sin vínculos directos territoriales, siempre ocultará el respaldo real a dicha operación por los países o voluntades de tipo político que la hayan promovido, porque el objetivo contiene actos delictivos, por sus consecuencias en muchas de las personas migrantes necesitadas (muertas, vivas o dañadas) que han protagonizado el paso por mar o tierra, como víctimas, y el ajuste al derecho internacional. Los partidos políticos más conservadores y ultras, no solo de España, no paran su guerra contra el Gobierno de España y contra las políticas que se mantienen para poder acoger a migrantes necesitados ajustados al Derecho, y las condiciones de vida dignas del pueblo ceutí, España y Europa. Tampoco parece aceptable la petición reciente de MARRUECOS a España, del regreso de todos…

La guerra política, institucional y en todos los órdenes de la vida contra el Gobierno de España y su Presidente no parará, porque todo el conflicto/guerra se promueve para conseguir el objetivo básico de ella. Lo secundario es la migración, como ya se evidencia con las nuevas estrategias de errores de eficiencia en la gestión, retrasos de actuaciones y hasta comisión de delitos contra el Gobierno.
La confrontación radical suscitada contra el Gobierno para convertirlo en responsable de una invasión que daña al pueblo ceutí y a toda España, soportada en los relatos de que se conocía la invasión (horas antes de producirse), más masiva aún, aclara con más contundencia que la forma de proceder del Gobierno ha sido la más objetiva que se podría realizar en horas, para evitar agresiones y muertes en línea con el concepto “guerra”, que tampoco podrían haber evitado daños imprescindibles con Marruecos, y el Derecho Humanitario y Migratorio de menores y personas con respaldo legal para cruzar fronteras. Este tipo de invasión y estrategia oculta de sus promotores era difícil de resolver sin acabar en guerras, actos de violencia y atropello de los Derecho Humanos.  

Lo determinante en este conflicto HOY para sus promotores es llevar a la gran mayoría de la ciudadanía española a censurar al Gobierno y poder derribarlo. Esta guerra no tendrá fin, porque también las puertas están abiertas a que sea el actual Gobierno y su presidente, el que consiga transmitir y convencer con hechos y palabras a esa mayoría social que decidirá con apoyos y votos que el gobierno-Sánchez se mantenga en las próximas elecciones generales de España, para que sigan prevaleciendo los Derechos Humanos y Condiciones de vida Dignas para el conjunto de la ciudadanía por todo el mundo, con MÁS DEMOCRACIA Y LIBERTAD.