Francisco Casero
Rodríguez
12 de abril de 2022
La gran manifestación del pasado 20 de marzo en Madrid, las intervenciones
de sus participantes y entidades convocantes, ha reflejado la variedad y
complejidad de la realidad del medio rural en su plano social, cultural, manejo
agrario. Algo que a veces se aborda con demasiada simpleza desde el medio
urbano y se utiliza interesadamente desde un ámbito partidista. Por eso no
puede meterse en un único saco, haciendo un totum revolutum con la caza, el
manejo agrario, el despoblamiento, los servicios públicos o los toros, por
citar sólo algunas de las consignas presentes.
Existe un juego en las escuelas de dirección de empresas en el que se pide
a los participantes que, con los ojos vendados, toquen. El instructor lo acerca
a una zona y entiende que toca un muro, en otra, un felpudo o escoba, en otra
zona, una manguera. Sólo cuando se quita la venda y se retira lo suficiente
entiende el jugador que lo que estaba tocando es un elefante.