Miguel Campillo Ortiz, director del programa Sintonía Laica en Radiópolis, miembro de Europa Laica
26 de
noviembre de 2021
Los concordatos son acuerdos, convenios o tratados entre la Santa Sede y un Estado con el propósito de regular sus relaciones en diversas materias. Durante la época moderna la firma de Concordatos con Roma se inscribe dentro de la política regalista[1] seguida por los Austrias, pero, sobre todo, por los Borbones en el siglo XVIII. El primer Concordato entre España y la Santa Sede se firma en 1737. El segundo se firmó en 1753 y permaneció en vigor hasta que se firmó el de 1851, con Isabel II. Durante la dictadura de Franco se firmó el Concordato de 1953, que oficialmente no se ha derogado. Inspirado en el nacionalcatolicismo de la época, se publicó en el BOE con este encabezamiento: “En el nombre de la Santísima Trinidad”.
Tras el Concilio Vaticano II y bajo el papado de Pablo VI, en 1966 se comenzó a negociar la renovación del Concordato de 1953, con un primer resultado, el Acuerdo de 1976. Sus dos artículos establecen el modo de designación de arzobispos y obispos y que los clérigos no estarían sometidos a la justicia ordinaria sino a la eclesiástica. Además, se nombraba al rey Juan Carlos como vicario general castrense.