Leandro del Moral, Universidad de Sevilla, Fundación Nueva
Cultura del Agua y Mesa Social del Agua de Andalucía
14 de febrero de 2023
Desde hace cinco años se desarrolla en Andalucía una experiencia de cooperación intersectorial en temas de política del agua. Se trata de la experiencia protagonizada por un conjunto de organizaciones representativas de diferentes sectores (CCOO Andalucía, COAG Andalucía, UPA Andalucía, AEOPAS, FACUA Andalucía, WWF, Greenpeace, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción Andalucía, Fundación SAVIA, Fundación Nueva Cultura del Agua, Red Andaluza de la NCA), que vienen actuando colectivamente como Mesa Social del Agua de Andalucía (MSA).
Figura 1: Logotipos de las entidades que conforman la Mesa Social del Agua de Andalucía.
El interés y originalidad de esta experiencia se
basa en la pluralidad de participantes (sindicatos de trabajadores,
organizaciones agrarias, ecologistas, empresariales, ciudadanas y científicas)
y la prolongación de la colaboración en el tiempo. A lo largo de seis años
(2017-2023), la MSA ha hecho un seguimiento colectivo de la política del agua
en Andalucía, con el objetivo de realizar valoraciones, tomas de posición y
propuestas conjuntas. Esto ha dado lugar a un núcleo de ideas compartidas que
se han ido consolidando como ideario colectivo, materializado, por un lado, en
comentarios o alegaciones colectivas en diferentes procesos de planificación
(Planes hidrológicos, Planes de Sequía); y por otro, en documentos dirigidos a
la opinión pública a través de medios de comunicación y redes sociales en
relación con propuestas de política de agua (Reglamento del ciclo integral,
Pacto Andaluz del Agua) o acontecimientos especialmente significativos. Los
documentos no han sido suscritos en todas las ocasiones por la totalidad de las
12 organizaciones que forman la Mesa. En ocasiones, a algunas organizaciones
que componen la MSA no les ha resultado posible firmar por dificultades para
asumir el contenido del documento concreto de que se tratara, como es el caso
de la crítica a la Proposición de Ley
referida a la ampliación de la superficie agraria de la Corona forestal de
Doñana que, por la conflictividad que el tema genera entre sus afiliados,
las organizaciones agrarias no lo pudieron asumir en ese momento.
Existen en España, a escalas estatal, autonómica
o local, grandes experiencias de elaboración conjunta y de concertación de
planteamientos en materia de política del agua. En este contexto, lo que
caracteriza la experiencia de la MSA es: 1) la concentración de la propuesta de
articulación en organizaciones con estructura organizativa sólida, aunque muy
diferente entre sí, y proyección política-social destacada; 2) la ampliación de
la pluralidad social con la incorporación del sector agrario y del
abastecimiento urbano de gestión pública, con organizaciones de naturaleza no
exclusivamente alternativa, “antagonista”; 3) la estabilidad temporal, más allá
de una campaña cronológicamente limitada u objetivo concreto; 4) la aspiración
a construir un punto de referencia en el debate de política de agua en la
comunidad autónoma.
La Mesa Social tiene un carácter de “espacio de interacción” de actores, de acercamiento de posturas que en un principio podrían presentarse como antagónicas. Por ello es necesario reflexionar sobre cuáles son los límites de la propia coalición y entender que la supervivencia de la coalición pasa por gestionar colectivamente esta situación. No llegar a consensos por una determinada cuestión no supone una disolución de la propia coalición. Esto no significa escasa incidencia. Es más, podemos decir que la Mesa Social se ha convertido en el punto de referencia crítico con las políticas gubernamentales que se han puesto en marcha en Andalucía. También se puede afirmar que algunos de sus postulados han sido aceptados no sólo por grupos sociales que no forman parte de la coalición sino que también han sido incorporados en algunos de los textos y discursos oficiales. Por ejemplo, el Derecho Humano al agua está recogido en una disposición adicional de la Ley de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético, aprobada por el Parlamento andaluz el mes de octubre de 2018. En ese mismo sentido, algunos de los postulados del Pacto Andaluz del Agua de 2020, ya con el gobierno de coalición PP-Cs, fueron modificados a raíz de las observaciones conjuntas de la MSA o de las alegaciones particulares de las organizaciones que la forman.
Haciendo una síntesis de los puntos esenciales
del ideario que ha ido construyendo la MSA destacan las siguientes ideas:
§ El buen
estado de los ecosistemas acuáticos y la adaptación al cambio climático debe ser un objetivo
inaplazable de la política de aguas andaluza.
§ La participación
pública es fundamental, pero “no creemos en la participación informativa
que tenemos en la actualidad, donde los consejos del agua de las demarcaciones,
cuando están constituidos, no sirven nada más que para escuchar lo que van a
hacer políticos interesados y tecnócratas unidos a multinacionales” (Roque García,
2021).
§ La política del agua debe hacer prevalecer el Derecho Humano al Agua frente a los
problemas de pobreza hídrica. La
situación en este sentido, como en el conjunto de sus condiciones laborales y
de vivienda, de los trabajadores
temporeros inmigrantes es una vergüenza que no podemos seguir consintiendo.
§ La MSA defiende el carácter público fundamental del agua. La experiencia demuestra que
el modelo privatizador redunda en una falta de control social del recurso y en
un encarecimiento de los servicios.
§ Es necesario redefinir el papel y la dimensión del regadío, el apoyo a las pequeñas y
medianas explotaciones profesionales que contribuyen al equilibrio territorial,
al asentamiento de la población rural, a la generación de empleo de calidad y
al relevo generacional. Esta orientación requiere el rechazo de modelos de producción intensiva basada en cultivos
altamente consumidores de agua y otros recursos, por ser contrario a la
adaptación del sector al cambio
climático. Igualmente, requiere el desarrollo de modelos de agricultura y
ganadería ecológica y de baja huella hídrica. Como dice COAG en sus alegaciones
al Plan Hidrológico del Guadalquivir 2022-2027: “… la CHG, por medio de la
planificación hidrológica, ha incentivado cambios de cultivo, favoreciendo el
olivar y el almendro súper intensivo […] incluso con una modificación al alza
de las dotaciones en estos cultivos, lo que va en contra de la política de
ahorro y de no incremento del regadío que se supone es la “piedra angular” de
la Planificación” (COAG, 2021).
En síntesis, la MSA constituye un proceso de
aprendizaje sobre cómo construir posiciones comunes que permitan mostrar a la
mayoría social la necesidad de mejorar la gestión del agua en beneficio de
nuestros ecosistemas hídricos, de los intereses ciudadanos y de la agricultura
familiar y profesional, fundamental para la supervivencia de los territorios.
Referencias
Mesa Social del Agua Aguilera
(17 febrero 2020):
“Afrontar los retos de futuro en las políticas del agua”, elDiario.es. Disponible en https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/afrontar-retos-futuro-politicas-agua_132_1002873.html (último acceso 10 febrero 2023).
COAG (21 diciembre 2021): “COAG Andalucía
denuncia el expolio del agua en la cuenca del Guadalquivir”. Disponible en https://www.coagandalucia.com/2021/12/21/coag-andalucia-denuncia-el-expolio-del-agua-en-la-cuenca-del-guadalquivir/ (último acceso 10 febrero 2023).
Del Moral, Leandro y Casero, Francisco (31 julio
2020): “Pacto del Agua y planes hidrológicos”, Diario de Sevilla. Disponible en https://www.diariodesevilla.es/opinion/articulos/Pacto-Agua-planes-hidrologicos_0_1487851295.html (último
acceso 10 febrero 2023).
García, Roque (31 de mayo 2021): “Otro modelo de
regadío es posible”, El Economista. https://revistas.eleconomista.es/agua/2021/junio/otro-modelo-de-regadio-es-posible-YC7859221 (último acceso 10 febrero 2023).