Manuel Armenta, Miguel Toro
14
de mayo de 2018
Hace ya una década que comenzó la crisis.
Ahora, 2018, el crecimiento económico en España es positivo y por ello nos
dicen que la crisis ya pasó. Pero el escenario al que hemos llegado no es
similar al que había antes de la crisis. Han conseguido llevarnos a un nuevo
escenario donde las ideas neoliberales han renacido con fuerza. Han conseguido
llevarnos a un escenario con un desempleo muy alto, donde ha aumentado de forma
alarmante el infratrabajo, la precariedad
y la desigualdad. Cada día se pone en cuestión la viabilidad del Estado
de Bienestar y la viabilidad de las pensiones por una parte y por otra se bajan
los impuestos para las rentas altas y no se persigue adecuadamente el fraude
fiscal.
Con la crisis, y las decisiones tomadas al
comienzo de la misma, se evidenció una gran desconfianza de importantes
sectores de la sociedad hacia los partidos que habían detentado el poder en la
época democrática. La crisis también mostró una gran corrupción en las
instituciones públicas con la colaboración fundamental de la estructura
organizativa del partido en el gobierno. Se vieron cada vez más claras las políticas de clientelismo y amiguismo.
Políticas que, al anteponer el interés de los partidos al de las mayorías que
decían representar, hicieron que una gran parte de la sociedad no se sintiera
representada.
La situación anterior dio lugar, durante el
año 2013 y 2014, a un aluvión de iniciativas políticas que cristalizaron en
algo que parecía imposible: la aparición de Podemos en las elecciones europeas
de 2014 y la creación de Ciudadanos como un contrapeso de centro derecha. Se
llamaron los partidos del cambio. De dos partidos se pasó a cuatro partidos con
opciones. Ciudadanos rápidamente demostró su colaboración con el PP en el
mantenimiento del statu quo. El PSOE ha mostrado una posición contradictoria:
del no es no al gobierno del PP pasó a no pero sí. Muchas esperanzas se
depositaron en Podemos por parte de los sectores progresistas que querían
quitar al PP, y su red de corrupción, del gobierno.