Entre la “herencia” que
arrastramos y los vientos negros que soplan o nos ponemos a la tarea subiendo
nuestro nivel de exigencia con relación al cumplimiento de nuestra Constitución
o terminaremos viendo de nuevo a nuestros/as niños/as cantando el “cara al sol”
con el brazo en alto minutos antes de entrar a la capilla a la misa.
José Antonio Bosch. Abogado.
14
de enero de 2025
El
“525” podría ser un número de una rifa, lo que supondría que el que llevase la
papeleta le podría tocar. Son conocidas las escasas posibilidades que hay de
que toque el premio en una rifa, pero como el número está en el bombo, aunque
escasísimas, siempre hay posibilidades de que te toque. Pues algo parecido
ocurre con el artículo 525 del Código Penal, artículo dedicado a castigar a
quienes, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión
religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier
tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o
vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
