Leandro del Moral Ituarte
10 de diciembre de 2024
Las catastróficas precipitaciones, producto de lo que antes llamábamos “gota fría” y ya hemos aprendido a denominar DANA, de hace unas semanas se han convertido en un hito histórico en España, en Europa y a escala global. Han acaecido después de las catástrofes de Derna, en el este de Libia, y de Tesalia, en el centro de Grecia, en septiembre de 2023, ambas de magnitud, como la de Valencia, inusitada. No son fenómenos desconocidos, sino, como todos sabemos, eventos característicos del clima mediterráneo y de otros tipos climáticos, en los que las precipitaciones, muy irregulares, se concentran en cortos espacios de tiempo. Por eso, no es correcto hablar de fenómenos “causados por el cambio climático”, lo que provoca la obvia -negacionista o retardista- respuesta de que ya ocurrió lo mismo en tal o cual año anterior, facilitándose de esta manera una torpe y dicotómica confrontación entre “cambio climático sí, cambio climático no”.
