Carlos Arenas
24 de
febrero de 2026
En
2026, Andalucía está a la cola en cuanto a renta per cápita entre las regiones
españolas; sólo supera a Ceuta y Melilla. De igual manera, Andalucía es la
comunidad autónoma con mayor porcentaje de población en riesgo de pobreza y
exclusión social, un 37,5 %, once puntos por encima de la media española y veintiún
puntos más que el País Vasco. Así podríamos seguir con cualquier variable que
mida el nivel de bienestar y desarrollo humano.
Esto viene siendo así desde más de un siglo. Podríamos detenernos en las causas históricas de ese atraso relativo, pero acabaríamos repitiendo para cada época un mismo argumento: en Andalucía, tanto el capital material como el inmaterial están desigualmente distribuidos; el capitalismo andaluz es un capitalismo extractivo, y no sólo porque los recursos naturales, agua, suelo, minerales, playas, sol, etc., aporte la base de su modelo productivo, sino, sobre todo, porque desde la propiedad hasta el poder están en manos de una élite contraria a cambiar el estado de cosas descrito sucintamente más arriba.
