Sebastián Martín Recio. Médico. Marea Blanca de Andalucía
24
de enero de 2023
En estos meses estamos presenciando numerosas movilizaciones en diferentes países europeos convocadas por organizaciones sociales y sindicales del ámbito de la salud y de los servicios sanitarios. Se puede afirmar que
Los sistemas de sanidad pública de Europa
Occidental han sido considerados durante décadas como los mejores del mundo.
Sin embargo, el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades
crónicas, la persistente crisis de contratación y retención de personal
sanitario y el agotamiento por la pandemia de la COVID-19 son factores que,
combinados, han dado lugar este invierno a una tormenta perfecta que es probable
que no haga más que empeorar. (1)
Pero hay mucho más detrás de todo lo que está
ocurriendo…
La ofensiva neoliberal
Desde las cien mil
enfermeras en huelga en el Reino Unido pasando por las movilizaciones en Italia,
Francia, Alemania y España, está claro que existe un proceso en toda Europa que
viene a expresar una ofensiva neoliberal de primera magnitud contra los
servicios públicos sanitarios. Son evidentes los mecanismos de privatización,
ya sea mediante conciertos con la sanidad privada o externalizaciones, ya sea
simplemente por la expansión de la sanidad privada como tal que, nutriéndose
del deterioro de los servicios sanitarios públicos, va engordando su cartera de
beneficios. Lo cierto y verdad es que este tema se está convirtiendo en una
prioridad social.
