Como hemos comentado en posts anteriores, actualmente nos encontramos en
un momento histórico en el que se están produciendo una gran cantidad de
cambios. Todos estos cambios se están produciendo poco a poco, delante de
nuestros ojos, de forma que apenas nos damos cuenta. Nos damos cuenta de que
muchas cosas han cambiado y otras, ni siquiera existían entonces. Con un simple teléfono móvil, conectado a
internet, podemos hacer cosas que eran impensables hace unos años. Durante las
últimas décadas, se ha venido produciendo una automatización de las tareas más
tediosas y los avances en la Inteligencia
Artificial (IA) están permitiendo
automatizar tareas que hasta hace poco se pensaba que serían imposibles para
una máquina. Cada vez más dispositivos del ámbito cotidiano, sensores en
hogares, en coches, en cadenas de producción, se encuentran conectados a
Internet. Es lo que se denomina el Internet
de las cosas (Internet of Things, IoT) que está conectando a personas,
máquinas, recursos naturales, cadenas de producción, redes de logística,
hábitos de consumo, en una red mundial integrada. Esta red proporciona ingentes
cantidades de datos (en inglés, Big Data)
que adecuadamente procesados permiten mejorar la eficiencia, aumentar
drásticamente la productividad y reducir el coste de producir y distribuir toda
una gama de bienes y servicios por toda la economía.
El desarrollo tecnológico está permitiendo que, una vez hecha la
inversión, el coste de producción de una unidad adicional de algo sea cada vez
más bajo. Lo estamos observando cada día. Un caso concreto es la industria del
libro. Antes, producir un libro adicional, una vez terminado por su autor y
diseñado el formato, tenía un coste relacionado con el papel necesario, el
almacenamiento, la distribución, etc. Ahora el coste de producir una copia
adicional de un libro en formato digital, su coste marginal, es prácticamente
cero. La economía elemental nos indica que en competencia perfecta el precio de
las cosas tiende hacia su coste marginal. En definitiva, que en el escenario
que nos encontramos los precios de las cosas irán decreciendo y los costes y
los beneficios por unidad producida serán cada vez más bajos. Es lo que se
plasma en el libro de Jeremy Rifkin La
Sociedad de coste marginal cero: El internet de las cosas, el procomún
colaborativo y el eclipse del capitalismo (2014). La idea base del libro es
que el desarrollo de la tecnología y la competencia continua entre agentes
del mercado, van a llevar a muchos sectores hacia productos y servicios casi
gratuitos que reflejan el escaso coste marginal de producirlos.
Parece como si avanzáramos hacia un mundo feliz: el avance tecnológico
está permitiendo un avance de la productividad, lo que permitiría reducir el
tiempo de trabajo en primer lugar, y en segundo los precios de los productos
tenderían a ser cada vez más bajos.