Ya
no hay ninguna duda. Si es que existía alguna sobre los ‘amigos’ que nos
habíamos echado. Estos nos demuestran con descaro ante cámaras y micrófonos
quienes son y de lo que son capaces de hacer y han hecho, con un pueblo como
Yemen al que desean ocupar a toda costa.
Por
otra parte nosotros, españoles, olvidamos pronto los casi 40 años de una
dictadura impuesta con la ayuda de estados colaboradores y no menos con la de los
estados NO intervencionistas. Ahora nosotros no podemos ocupar el lugar de
aquellos estados.
Antonio Sánchez
Rodríguez
23
de octubre de 2018
Continuación...
6.- Introducción a la
guerra del Yemen, el país asediado:
Es
necesario conocer mínimamente en que bando estamos y con quién colaboramos.
La
actual República del Yemen es el resultado de la unificación el 22 de mayo de 1990
de dos repúblicas: la República Árabe del Yemen (Yemen del
Norte) y la República Democrática
Popular del Yemen (Yemen del Sur), esta última es la única república
marxista del mundo árabe.
Religión:
Si
existen aproximadamente unos 1000 millones de musulmanes el 90% son
sunitas y el 10% Chiitas. Arabia Saudita
está entre los primeros, mientras que en el Yemen el 40% es Chiita. Arabia
Saudita tiene alrededor de 34 millones de habitantes y aproximadamente 30
millones habitan Yemen. Pero no nos enganchemos al utilizado tema religioso
porque lo sustancial del conflicto no es sólo la religión sino el maldito
petróleo y el control geoestratégico de sus pasos y circulación por tierra y
mar.
Petróleo:
Arabia
Saudita es el primer exportador de petróleo y Yemen es la economía más pobre de
la zona, digamos que de momento, porque el Servicio Geológico de los Estados
Unidos (USGS) había presentado en el 2012 un informe sobre las vastas reservas
de gas y petróleo de Yemen en el Mar Rojo y del Golfo de Adén, además de los 3
mil millones de barriles de su subsuelo.
Objetivos
de guerra:
En
realidad, el objetivo principal de Arabia Saudí es frenar la expansión y el
poder de Irán en la región, pero su interés va mucho más allá porque el
petróleo saudí se está agotando y no hay demasiadas reservas o ya están
limitadas, de tal manera que apoderándose de Yemen, Arabia Saudí garantizaría
sus reservas de petróleo y gas, y podría hacerse con el control del Golfo de
Adén y el paso de Bab-al-Mandeb, por donde circulan diariamente más de 4
millones de barriles de crudo con destino Europa y EEUU y así evitaría el
Estrecho de Ormuz, controlado por Irán.
