José Luis Molano Bravo
22 de abril de 2022
El objetivo de esta carta es acabar con la guerra, no es buscar culpables (existen), ni ofrecer razones éticas y morales para implementar una justicia que implique profundizar más en la misma.
La crisis provocada por esta guerra se solapa con la crisis económica no superada de 2008, configurando una situación enormemente caótica y peligrosa para toda la humanidad.
La guerra de Ucrania iniciada con la invasión de Rusia (20/02/2022), provocada por tensiones e intereses geoestratégicos, arrastra necesariamente fatales consecuencias para las condiciones de vida y trabajo de toda la población mundial, en un mundo plenamente interrelacionado y globalizado. Las medidas de castigo contra Rusia se vuelven contra los países que las aplican como un boomerang. El trastorno del comercio mundial, la distorsión de los mecanismos de pagos y transferencias internacionales, las subidas de los precios de materias primas y de la energía, la falta de componentes de la producción deslocalizada en terceros países, etc., etc., echa todo el peso de estas carencias, de esta crisis, sobre las espaldas de los trabajadores y los pueblos europeos, en primer lugar.