Juan
Manuel Valencia Rodríguez
22 de junio de 2021
En un mes, entre el 17 de mayo y el 17 de junio se han cometido catorce asesinatos machistas, sobre 12 mujeres y dos niñas. Un horror, aunque no es la primera vez que se suceden en poco tiempo múltiples asesinatos de mujeres por el solo hecho de ser mujeres. A veces, entre los objetivos de los asesinos machistas están los hijos, como forma de asegurar a las madres supervivientes un dolor terrible, inhumano y permanente; es lo que hoy ha dado en llamarse “violencia vicaria”.
No hay un único factor que explique esta acumulación de crímenes sobre mujeres, pero algunos expertos apuntan como causa el fin de las restricciones por la pandemia. Durante el confinamiento o las restricciones severas a la movilidad se ejercía una violencia de control sobre las mujeres que no llegaba al extremo del asesinato: se trataba de “ponerlas en su lugar”; ahora que se sale más, el maltratador siente que pierde capacidad de controlar y aumenta el peligro para la mujer.