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martes, 7 de julio de 2026

Marxismo en el Partido Popular

 


José Antonio Bosch. Abogado.

7 de julio de 2026

Parece que no era tan trágico para el señor Moreno Bonilla, como había anunciado, no obtener la mayoría en las pasadas elecciones autonómicas, toda vez que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo de gobierno en tiempo récord. Otra cuestión es el tipo de acuerdo que, en realidad, no se diferencia demasiado de los ya suscritos por el PP y VOX en otras comunidades autónomas, y ello pese a la “especialidad de la vía andaluza” que desde tantas plataformas se vendía.

Hasta el presente, se nos decía por activa y por pasiva que, si bien la música era de VOX, la letra era del señor Moreno Bonilla. Así que, pese a acuerdos puntuales PP y VOX, en realidad la habilidad y el buen hacer del presidente andaluz nos conducía por la senda de la moderación y nos mantenía a salvo de las estrambóticas propuestas de la extrema derecha. La cruda realidad nos ha demostrado que la letra y la música la compone VOX, incorporando así a Andalucía a la larga lista de gobiernos (autonómicos y estatales) dirigidos por la extrema derecha en todo el mundo.

Me imagino a “Juanma presidente” -como lo presentaban las vallas y demás soportes electorales- llegando a la reunión para pactar con VOX y poniendo sobre la mesa una firme postura, muy marxista (de Groucho, no de Karl) parecida a aquella de estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros. Y lo digo porque, tras la lectura de las 160 medidas del Acuerdo de Gobierno PP-VOX en Andalucía (en adelante Acuerdo) podemos comprobar cómo rompe e incumple en forma descarada compromisos ofrecidos en el programa electoral del PP de Andalucía (en adelante el Programa).

Así, por ejemplo, en el Programa se utiliza en veintinueve ocasiones el término «género» en contextos tales como perspectiva de género, violencia de género o igualdad de género, mientras que en el Acuerdo el término «género» ni está ni se le espera. Por el contrario, si observamos las referencias a la inmigración o a las personas inmigrantes, vemos que en el Programa se realizan siete menciones en contextos tales como la promoción social de las personas inmigrantes, la afirmación de que la inmigración no está saturando el mercado laboral andaluz o la contribución de las personas inmigrantes al crecimiento económico. Frente a ello, en el Acuerdo se realizan quince referencias en contextos como «inmigración masiva», «rechazo a la política migratoria del Gobierno», «inmigración ilegal» o «repatriación», sin que podamos encontrar una sola medida que suponga el más mínimo reconocimiento a las personas inmigrantes y, mucho menos, cualquier tipo de ayuda.

Por supuesto, en las 441 páginas del Programa no existe una sola referencia al concepto de «prioridad nacional», concepto que sí se incluye en el Acuerdo. Ya sé que los portavoces autorizados del PP sostienen que ellos lo llamaban arraigo y que, en realidad, significa lo mismo que prioridad nacional, pero, por más que consulto diversas herramientas de inteligencia artificial, no logro encontrar ninguna que me ilustre sobre la similitud de ambos conceptos. Prioridad nacional significa «los españoles primero» —pretensión muy acorde con el trumpismo militante de VOX—, que además resulta contraria al principio de igualdad y, en consecuencia, a nuestra Constitución. Por su parte, el arraigo es un término que no establece distinción alguna en función de la nacionalidad, sino que atiende a circunstancias objetivas aplicables a todas las personas, con independencia de su origen.

Inmigrantes, de entrada, sí, pero, por Dios, que no sean muy oscuros de piel; que además recen a nuestros dioses; que recojan nuestras fresas y nuestras aceitunas a cambio de salarios ínfimos y en las condiciones laborales que determine el empleador; que cuiden de nuestros mayores con esmero y respeto, pero que no pretendan convertirse en un español más. Hasta ahí podíamos llegar. Cuando nos sobre algo ya lo compartiremos, pero sentarse en nuestra mesa en condiciones de igualdad, de ninguna manera.

¿Y qué decir del llamativo acuerdo de incluir en los planes de estudio la historia del terrorismo en España? La verdad es que no espero muchas sorpresas. A buen seguro no se incluirá a los GAL, ni al Batallón Vasco Español o Fuerza Nueva, por ejemplo; ni mucho menos al terrorismo de Estado o al comportamiento de determinados miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad durante la dictadura y la transición. Con suerte, y si el asunto se le escapa al censor, se citará el atentado de Atocha y ya veremos a quién se le atribuye la autoría. Se trata, como en los mejores ejemplos del fascismo, de alterar la historia para justificar el presente.

Mientras en el Programa se hablaba de educación en valores democráticos y al rechazo de la violencia terrorista, en el Acuerdo se contempla que antes de finales del 2026 deberá estar registrada una Ley de Concordia que sustituya la normativa vigente en materia de memoria histórica. No hay problema: Juanma es un hombre muy versátil. Sus principios no pueden ser un obstáculo frente a la posibilidad de ostentar un tercer mandato en Andalucía.

Por supuesto el Acuerdo contempla la bajada de impuestos junto con el aumento de las prestaciones sociales, es decir la cuadratura del círculo que tantas veces nos ofrecen pero que siempre termina empobreciendo a los menos favorecidos y haciendo más cuantiosas las fortunas de los que más tienen.

También acuerdan derogar leyes ideológicas —medidas 148 y 149—, como si el propio Acuerdo fuera algo empírico, objetivo y ajeno a las ambiciones personales de quienes lo suscriben y de sus respectivos partidos. Sin embargo, lo cierto es que el Acuerdo constituye la antesala de las políticas ultraderechistas que guiarán a Juanma y a todo su gobierno durante los próximos cuatro años, en los que veremos cuestionados el principio de igualdad, los derechos sexuales y reproductivos, la protección del medio ambiente o los avances en materia de violencia de género, por ejemplo.

Un Parlamento y un Gobierno rancios como el tocino añejo, que nos empujarán a creer que el enemigo común es quien es diferente y no quien acumula rentas y capital a costa de que las personas vulnerables vean reducida su protección. Un Parlamento y un Gobierno que, ante la evidente emergencia climática, acuerdan reducir tasas a quienes contaminan o dejar de financiar a quienes promueven zonas de bajas emisiones.

No puedo sino recomendar la lectura detenida del Acuerdo. El PP se ha quitado el «burka» siguiendo las instrucciones de VOX y ambos se han compinchado para construir una realidad que normalice lo que, hasta hace muy poco, eran claras vulneraciones de los derechos humanos. Se trata de que nos vayamos acostumbrando a una «nueva normalidad» que, pisoteando principios, valores y derechos constitucionales logrados con sumo esfuerzo, y con un evidente desprecio por los derechos humanos, permita, en pocas palabras, que la desigualdad, como mínimo, se mantenga y, preferentemente, aumente.

Lamentablemente, no estamos ante escenarios desconocidos; la extrema derecha no es especialmente innovadora. Se están reproduciendo patrones que ya se utilizaron en el siglo XX. No miremos para otro lado y, como diría el señor Aznar, «el que pueda hacer, que haga».


martes, 22 de junio de 2021

BARBARIE MACHISTA

Juan Manuel Valencia Rodríguez

22 de junio de 2021

En un mes, entre el 17 de mayo y el 17 de junio se han cometido catorce asesinatos machistas, sobre 12 mujeres y dos niñas. Un horror, aunque no es la primera vez que se suceden en poco tiempo múltiples asesinatos de mujeres por el solo hecho de ser mujeres. A veces, entre los objetivos de los asesinos machistas están los hijos, como forma de asegurar a las madres supervivientes un dolor terrible, inhumano y permanente; es lo que hoy ha dado en llamarse “violencia vicaria”.

No hay un único factor que explique esta acumulación de crímenes sobre mujeres, pero algunos expertos apuntan como causa el fin de las restricciones por la pandemia. Durante el confinamiento o las restricciones severas a la movilidad se ejercía una violencia de control sobre las mujeres que no llegaba al extremo del asesinato: se trataba de “ponerlas en su lugar”; ahora que se sale más, el maltratador siente que pierde capacidad de controlar y aumenta el peligro para la mujer.

martes, 4 de junio de 2019

LO SIENTO MUCHO VERÓNICA



Vivimos en un entorno que necesita, que requiere un cambio porque resulta insoportable convivir con la falta de libertad del cincuenta por ciento de la población.


JOSE ANTONIO BOSCH.

4 de junio de 2019

Ya sé que no tiene arreglo, que tras la muerte no hay solución alguna, pero necesito clamar mi solidaridad con Verónica, con su sufrimiento, con su soledad, con el sufrimiento y dolor y la falta de libertad de millones de mujeres en un mundo en el que, lamentablemente, el caso de Verónica es un hecho cotidiano.

A estas alturas creo que todos habrán identificado a la Verónica de esta entrada con la trabajadora de IVECO que no pudo soportar la presión y terminó adoptando una solución extrema, y todo, por creer que la mujer tiene derecho a la libertad sexual y reproductiva, por creer que vivimos en un país igualitario, por creer que el patriarcado es cosa de la historia y chocar con la espantosa realidad de que el machismo sigue rezumando por los poros de todos nosotros. Lo siento mucho Verónica, pero mucho más lamento que tu situación no sea un caso aislado sino la constatación de una realidad extendida que oprime a la mujer y, cuando puede, la destruye.

Vivimos en una sociedad en la que hay hombres que suben a las redes los videos de sus delitos sexuales, de sus agresiones a mujeres, de sus violaciones, para presumir de hombría y habilidades en sus chat de amigos sin que estos les denuncien ni, como mínimo, les retiren la palabra, pero si una mujer es grabada dando muestras de iniciativa sexual y de hacer uso de su libertad, la difusión de las imágenes es su “condena a muerte” bien porque tome la decisión tremenda de suicidarse, bien porque sea consciente de que si las imágenes se difunden pasará a ser una muerta viviente en su entorno.

martes, 18 de diciembre de 2018

EL NEGACIONISMO. EL ÚLTIMO RECURSO DEL MACHISMO.



Que decir sobre que en España se produce una violación a mujeres cada cinco horas o que este año las violaciones en “manada” alcanzarán récord o que se cerrará el año con no menos de 45 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas.

JOSE ANTONIO BOSCH.

18 de diciembre de 2018

Afortunadamente, siempre podemos encontrar elementos positivos hasta en las situaciones más atroces, y el suceso de “la manada” y las posteriores sentencias han servido para instalar en el centro de muchas conversaciones la situación de la mujer en España; por mi profesión me veo obligado a entrar en muchas ocasiones en el debate jurídico de los abusos y las agresiones sexuales y en la mayoría de las ocasiones tengo que abandonar la discusión porque las opiniones en el debate lo que terminan poniendo en evidencia es el machismo subyacente en la sociedad española que, lamentablemente, no se solucionará con una reforma del Código Penal, aunque esta sea necesaria.

Cuando discuto con hombres me cuesta mucho que entiendan que las mujeres, el cincuenta por ciento de la población mundial, están tratadas en forma desigual y si además son juristas mis interlocutores mayor esfuerzo me cuesta explicarlo porque siempre lo reducen a que indique cuales son las normas que, en España, discriminan a la mujer para terminar sentenciando que hay igualdad total entre hombres y mujeres.

Es en ese momento cuando comienzo a ofrecer datos que reflejan situaciones tales como que la gran mayoría de las mujeres cuando caminan de noche solas por la calle sienten temor; que 9 de cada 10 mujeres se sienten inseguras cuando practican running en solitario, mientras que a casi la mitad les aporta seguridad el hecho de correr acompañadas (44%)[i]; que muchos taxistas, cuando por la noche dejan a una pasajera en su casa le preguntan si se esperan hasta que esté dentro del portal; que, durante el año 2017, por delitos contra la libertad sexual, se dictaron en España 3.148 condenas a adultos siendo el 96,40% de los condenados hombres; con relación menores delincuentes, se dictaron 332 condenas de las que fueron autores varones en el 99,9% de los delitos[ii].