LA MALA GESTIÓN QUE ESPAÑA ESTÁ HACIENDO CON LOS PASTOS LOS HA LLEVADO A LA MARGINALIDAD, AL ABANDONO Y A QUE MUCHOS TERMINEN ARDIENDO, DESTROZANDO EL SUELO Y CONTAMINANDO EL MEDIO AMBIENTE.
Francisco Casero Rodríguez
14
de septiembre de 2021
Durante la vigencia de la PAC, los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva han estado sometidos a una especie de “estafa económico-medioambiental” que no hubiese sido posible sin la connivencia de los representantes del sector agrario y la Administración. Esta malévola gestión de los Pastos nos ha llevado a que un ganadero de extensivo reciba en España un Pago Básico de 60 euros/hectárea admisible, mientras que, por ejemplo, en Italia reciben 229 euros/hectárea admisible y en Grecia llegan hasta los 258 euros/hectárea admisible.
1. Los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva constituyen un trípode medioambiental, que es un ejemplo paradigmático de sostenibilidad y economía circular (primigenia) que perdura a través de los tiempos, aportando gratuitamente Bienes y Servicios a la sociedad (paisaje, biodiversidad, salud, bienestar animal, descontaminación, prevención de incendios, etc., etc.), a pesar del maltrato administrativo (económico y legislativo) al que están sometidos desde hace décadas.
2. Los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva están aportando a España unos 2.000 millones de euros al año, a través de medio ambiente (de acuerdo con el funcionamiento medioambiental emergente europeo y la tendencia actual del mercado de compraventa de Derechos de Emisión de CO2), mientras que, por otro lado, la Administración propicia la ruina de los Ganaderos de Extensivo, ninguneándoles los 290 euros/hectárea que en justicia les pertenece de la PAC (que son los mismos que reciben los agricultores), procedentes de las Ayudas a la Renta (Pagos Directos) y que precisamente llegan desde Bruselas, para evitar que tengan que abandonar sus explotaciones por falta de rentabilidad.