Nuevo golpe a las mayorías absolutas que apuntalan los sistemas de coalición para la gobernanza y el reforzamiento representativo de las ultraderechas y el regionalismo, que abrirán nuevas vías de confrontación; y las tendencias progresistas que gobiernan el Estado se debilitan.
Manuel Armenta
4 de Marzo de 2022
La Comunidad Autónoma de Castilla y León integra 9 provincias y 2248 municipios y es una expresión fundamental de la “España vaciada”. El PP la gobierna desde 1987 y la seguirá gobernando, ahora como la fuerza más votada, a pesar del descenso en votos desde el 2015 con pérdida de mayoría absoluta. Destacar igualmente la caída drástica de C´s que de 12 representantes solo obtiene 1 y la subida de Vox que de 1 pasa a 13, mientras que las fuerzas progresistas PSOE-UP pierden 7 y 1 respectivamente, y el regionalismo sube de 3 a 7 representantes.
Castilla y León ha levantado el telón para mostrar con contundencia la confrontación solapada que las tres corrientes políticas de las derechas soportaban en su interior como consecuencia de su radicalidad frente al nuevo Gobierno de Coalición Progresista y a sus políticas de cambio y mejora social, como se evidenciaba en las Comunidades de Madrid y Andalucía principalmente, y en el conjunto del Estado por la pandemia Covid-19.