Francisco Casero Rodríguez
1 de febrero de 2022
La Junta de Andalucía tiene emprendida una descomunal campaña contra la Propuesta del Plan Estratégico Nacional (PEPAC). Todo su esfuerzo se centra en transmitir a los andaluces que los actuales planteamientos suponen un grave perjuicio para los intereses agro-ganaderos de la Comunidad y que comprometen su futuro. Sin embargo, no es así, porque se olvida de los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva, a los que deja en una situación de semi-abandono.
Desde la Fundación Savia le hemos venido recordando, cada cierto tiempo, que debe pensar en la totalidad de los productores andaluces y no solo en los que más cobran, porque las Ayudas a la Renta que llegan desde Bruselas vienen para que todos los agricultores y ganaderos se puedan beneficiar justamente de ellas, puedan realizar dignamente su trabajo, mantener los suelos productivos y que no se vean en la necesidad de cerrar sus explotaciones y abandonar el campo. Porque todos ellos cumplen la misma función para mantener los suelos activos en producción, independientemente de que cada uno cultive herbáceos, leñosos o pastos permanentes.
Sin embargo, está ocurriendo todo lo contrario, ya que reciben más Ayudas Básicas los productores que tienen la mejor tierra de riego y producen muchos kilos, mientras que reciben menos los que peor tierra tienen y, además, han de hacer el mismo o mayor esfuerzo para mantenerlas en producción. Si a estos agricultores o ganaderos no se les apoya, al menos lo mismo que a los de mejores tierras y producciones, tendrán que abandonar el campo, que es lo que está ocurriendo con los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva.