Mostrando entradas con la etiqueta Necropolítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Necropolítica. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de octubre de 2024

GAZA, LÍBANO… ¿QUÉ MÁS TIENE QUE OCURRIR? (I)

Parece estar cerca o ya ha llegado, parece que el destino predecible del ‘Desastre mundial’ a que nos llevaba el Imperialismo Occidental liderado por los Estados Unidos es un hecho. El desastre, advierten, será su ‘respuesta’ si ellos no lideran el mundo. Lo cierto es que ya está en nuestras puertas y muestra sus zarpas asesinas sin pudor y con una crueldad indescriptible e inhumana.

Antonio Sánchez Rodríguez

Redacción 15 de octubre de 2024, Publicado el 18 de octubre de 2024

 

I.- SITUACIÓN ACTUAL

Los secuaces bélicos del Imperio de occidente ya lo están llevando a cabo desde dos de sus tres puntos estratégicos (pivotes) que manejan a su antojo los EE.UU. para conseguir el control mundial:

1.    Israel (Asia Occidental y Central y África);

2.    Ucrania (Euroasia)

3.    y el tercero, Taiwán (Asia-Pacífico o Mar de China), parece costarle más, pero todo se andará.

Antes que nada hay que poner el foco allí donde los grandes medios lo difuminan. Los medios subdividen el problema potenciando la personalización de los sucesos, cuando realmente son procesos estructurales y estratégicos. La idea es ocultar a los Estados culpables y atribuir la responsabilidad a personas concretas como Volodímir Zelenski, el ‘insaciable solicitante de armas’, o el ‘loco’ Netanyahu genocida como los responsables que meten en aprietos y atraen a la guerra a EE.UU. y a la UE…

martes, 5 de octubre de 2021

LA NECROPOLÍTICA SE RATIFICA CON LA EXPERIENCIA DEL COVID-19

La  necropolítica es  un concepto  que hace referencia  al uso del  poder social  y político  para controlar la vida  de las personas,  hasta el punto que algunas podrán vivir y otras podrán ser olvidadas, perseguidas, rechazadas, controladas e incluso conducidas a condiciones de vida tan precarias que harán peligrar sus vidas.


Antonio Sánchez Rodríguez

5 de octubre de 2021

No era necesaria sufrir la experiencia del COVID para conocer los diferentes comportamientos de los Estados respecto a la importancia de una vida. El caso de la sindemia (1) del COVID-19 ha constatado estas diferencias, tanto en Estados como en sus regiones, respecto al tratamiento y medidas del riesgo de la población: unos priorizaban la vida y otros la economía a sabiendas que con ella se ‘admitía’ implícitamente un mayor número de muertos. En este sentido fueron bochornosas las declaraciones del Vicegobernador de Texas, quien afirmó que los mayores de 70 años deberían dejarse morir para salvar la economía estadounidense y no menos vergonzante la Comunidad de Madrid respecto a las Residencias de ancianos impidiéndoles a los enfermos el ingreso en los hospitales… Resultado: unos 8.000 muertos en dichas Residencias. 

El asunto, no sólo es lo concerniente al hecho directo de que los poderes pueden dejar vivir o matar, sino que también pueden gestionar condiciones deplorables de vida aplicándolas a sectores de la población seleccionados, bien por su extrema pobreza, por garantizar su seguridad y permanencia considerando unos supuestos peligros para el sistema provenientes de otras ideologías o religiones, o bien no respetando la vida de pueblos que habitan zonas ricas en materias primas, incluso especiales tratos a refugiados y migrantes tanto a su llegada como en su estancia, etc. Condiciones tales en la que el simple paso del tiempo terminaría con ellos. Otro ejemplo de necropolítica es la "austeridad” impuesta que siguió a la crisis de 2008, que provocó grandes recortes de servicios.

No hablamos de guerras, de situaciones bélicas puntuales, sino de un comportamiento del poder que éste desarrollará inexorablemente reconstruyendo la mejor de las veces una legislación para acomodarla a los intereses de las élites y que caerá como una losa sobre los desafortunados elegidos, así como a quien frene los mismos o muestre resistencia.