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martes, 29 de junio de 2021

RECONSTRUCCIÓN – Derechos e Igualdad

Las experiencias vividas en los 16 meses de Pandemia han revolucionado los efectos y consecuencias de la crisis que ya veníamos arrastrando, y nos emplazan a una profunda reflexión de las prioridades políticas y sociales.


Manuel Armenta

Sevilla 29 de Junio de 2021.

La nueva legislatura del Gobierno de coalición que surge como alternativa de Cambio a las políticas de recortes en derechos políticos, sociales y económicos, la corrupción y los órganos y políticas obsoletas de instituciones del Estado –Monarquía y Poder Judicial-, obligan a tener que afrontar el proceso de reconstrucción respetando la diversidad institucional territorial y competencial, pero con el especial añadido de un único control del destino y uso que se harán de los recursos dirigidos a esas políticas fundamentales que nos harán avanzar por el buen camino de la Justicia Social y la Igualdad.

La confrontación de los partidos ultra-conservadores se ha radicalizado desde todos los ángulos institucionales y territoriales para impedir a toda costa al Gobierno de España y las fuerzas progresistas y de izquierda que lo respaldan, recuperar y reconstruir los derechos y condiciones de vida dignas perdidos por el Covid-19 y los recortes que desde hace 14 años nos han venido imponiendo los gobiernos de turno.

La disponibilidad de recursos económicos y políticas de reconstrucción que la CEE reportará a España, abre puertas en nuestra historia para dar saltos importantes en corregir deficiencias y avanzar en derechos e igualdad que la sociedad tanto necesita y las personas demandan. Entre otras muchas políticas cabe destacar el mundo laboral, la crisis climática, la cohesión territorial desde sus diferentes ángulos y los principios de igualdad de las personas y las estructuras económicas y sociales.

martes, 3 de noviembre de 2020

2020 – REFERENTE DE CRISIS Y TRANSICIÓN HISTÓRICA

Se fraguó un nuevo modelo de gobierno de coalición progresista con un amplio respaldo social y político frente al conservadurismo de derechas; nos invadió la Pandemia del Covid-19 con muertes y una profunda crisis sanitaria, social, laboral, económica y territorial; los escándalos del rey emérito con sus estafas, fuga, y el cuestionamiento de la Monarquía y del CGPJ por sus actuaciones políticas; y la confrontación radical en Instituciones y calles del conservadurismo y ultraderecha –PP-Cs-Vox-, contra el gobierno y las políticas de reconstrucción social.


Manuel Armenta

3 de Noviembre de 2020.

La Moción de Censura que sacó del gobierno a Rajoy -PP-, abrió las puertas del Cambio Institucional que las mayorías sociales demandaban desde hacía años; las elecciones del 28-A y 10-N de 2019 reafirmaron la voluntad popular de gobiernos progresistas bajo la forma de coalición, y también consolidó la fragmentación de las derechas que instalaba con fuerza la corriente dictatorial en las Instituciones. El desacuerdo y confrontación de ideologías y corrientes políticas estaba garantizado… (su alcance dependería……).

En 2020 nace una nueva Transición Democrática que en pocos días se ve afectada por la Pandemia del Covild-19, que provoca una crisis sanitaria y convivencia social totalmente novedosa por sus consecuencias y alcance en todos los aspectos de la vida, y que protagonizará la gobernanza. La transición nace también con ese enemigo mortal y no previsto ni provocado por nadie, pero que será utilizado para atacar al gobierno y las políticas de reconstrucción sanitarias y sociales de alcance más progresista.

El panorama político y social que arrastrábamos desde la crisis del 2008, con recortes en derechos políticos, sociales y condiciones de vida digna, se ha convertido en Pandémico por el Covid-19 y por lo acontecido en los órganos de Poder del Estado: la Monarquía y el Consejo General del Poder Judicial, están rompiendo las reglas de juego democrático, provocando una confrontación radical contra el Gobierno y la propia Constitución, que se suma con el resto de los poderes fácticos al trío ultra-conservador de las derechas.

martes, 27 de octubre de 2020

VALORES PARA TIEMPOS DE CRISIS

  • En una situación tan cruda, algunos persisten en su proceder egoísta
  • La solidaridad y disciplina social, valores esenciales
  • Unidad y movilización en torno a la defensa de lo público, la clave para una reconstrucción justa


Juan M. Valencia Rodríguez

27 de octubre de 2020

Nunca nos habíamos visto en otra igual. Una situación así no esperábamos vivirla, por más que algunos la previeran (informe de la Organización Mundial de la Salud, septiembre de 2019). Para quienes sufrieron la Guerra Civil y la durísima postguerra tampoco es la peor experiencia. Pero a los demás la incierta encrucijada actual nos parece una pesadilla insólita cuya duración y forma de resolución ignoramos.

Parámetros básicos en los que se desenvolvía nuestra existencia (mucha vida en la calle, amplias redes de sociabilidad) se han visto trastocados por completo. El horizonte se ha llenado de negros nubarrones y bastante gente lo está pasando mal, está sumida en la tristeza, la desesperanza, la incredulidad por todo lo que se les ha venido encima. Unos han perdido a seres queridos, por lo general gente mayor. Otros, miles, han perdido su trabajo o su pequeño negocio y no saben cómo llegar a final de mes. Muchos más temen perder su empleo a corto plazo. Organizaciones e instituciones sociales se ven desbordadas ante las colas de ciudadanos que esperan la entrega gratuita de alimentos. El miedo a contagiarse del virus inquieta a casi todos.

martes, 8 de septiembre de 2020

EL COVID-19 Y LA NUEVA CRISIS SISTÉMICA



La nueva situación y realidad que enfrentamos, está rompiendo todos los moldes y sistemas de convivencia social con el agravante de una extrema CONFRONTACIÓN del ultra-conservadurismo de las derechas contra el Gobierno de Coalición progresista.

Manuel Armenta

8 de Septiembre de 2020.

La Pandemia y sus consecuencias naturales en la vida social, política e institucional, han sido y están siendo utilizadas y manipuladas por todos los poderes fácticos (económicos, mediáticos y conservadores) dentro y fuera de las Instituciones, para atacar al gobierno (y particularmente a Podemos) y provocar su quiebra, buscando la confrontación de los miembros de la coalición y de sus apoyos externos, con movilizaciones en las calles y en las Instituciones, y con la ya anunciada Moción de Censura promovida por VOX.

El gobierno de coalición progresista que se instauró como alternativa de cambio al conservadurismo y los recortes económicos, sociales y políticos, alteró sus planes por la Pandemia del Covid-19 que arrasó el mundo entero. La paralización de aspectos básicos de la vida social, laboral y económica que conllevó el Estado de Alarma, implicó una centralización de la gobernanza para generar las dos líneas políticas imprescindibles: combatir el virus desde todos los ángulos sanitarios con una única voz, y la creación de un escudo social que ayudara a mantener la vida económica y social a pesar del confinamiento general y la paralización parcial de la actividad empresarial.

Obviamente, esta crisis sanitaria provocada por el Covid-19, no inherente a ningún tipo de sector político, social o económico, debió generar actitudes confluyentes y de unidad entre el conjunto de Instituciones y fuerzas sociales y políticas con el Gobierno y con sus políticas para combatir la Pandemia, como se ha evidenciado en la mayoría de países de la CEE. En España ocurrió todo lo contrario, y la crisis sanitaria, las muertes y todas sus consecuencias, se utilizan para confrontar con el referente fundamental de destruir la coalición de gobierno progresista y todas sus políticas.

martes, 1 de septiembre de 2020

UNA SALIDA SOCIALMENTE JUSTA A UN PANORAMA LLENO DE INCERTIDUMBRES

                     
• Los rebrotes de la pandemia han generado mucha inseguridad y han profundizado la crisis económica y social 
• La caída de los ingresos públicos obstaculiza el programa social del gobierno de coalición 
• Los poderosos de siempre han maquinado para derribar el gobierno progresista 
• El desprestigio de la Monarquía es mayor cada día 
• Las políticas de reconstrucción han de ir a favor de la mayoría de la población y en especial de los sectores más necesitados 

Juan M. Valencia Rodríguez 
1 de septiembre de 2020 

El acuerdo suscrito entre PSOE y Unidas Podemos el 30 de diciembre de 2019 permitió formar un gobierno de coalición progresista. Por primera vez en décadas podíamos esperar una política favorable a la mayoría de la población, teníamos un Gobierno al que exigir medidas firmes y decididas en dos direcciones principales: revertir las tremendas desigualdades generadas en los últimos tiempos, y recuperar los derechos y libertades que han deteriorado nuestra democracia, con medidas como la llamada Ley Mordaza y otras. 

No ha habido suerte. Al poco de formarse, el gobierno progresista tuvo que afrontar la mayor emergencia sanitaria en siglos, que ha acarreado una crisis social y económica de proporciones descomunales. Y menos mal que para afrontarla teníamos un gobierno de este tipo. No quiero ni pensar qué hubiera sido de estar nuestras vidas bajo los designios de un gobierno de la derecha ultra liberal que degrada todo lo público y empeora las condiciones de vida de la mayoría social.

La reactivación de la crisis sanitaria durante este verano, que se ha manifestado con virulencia inesperada en algunas zonas del país, ha dado lugar a una situación muy compleja, repleta de dudas e inseguridades para las personas: miedo a contraer el virus, no sé si voy a tener trabajo, si van a abrir los colegios, si no abren cómo voy a compaginar trabajo y atención a los niños, si de nuevo voy a sufrir aislamiento y soledad... Destacamos algunos aspectos relevantes de este panorama:

La pandemia se desarrolla de una manera imprevista, con la aparición de nuevos brotes de gran incidencia en varias Comunidades. Hay muchas variables inciertas, y aún no se cuenta con vacuna ni con un tratamiento plenamente eficaz. Esta realidad nos deja inseguros y perplejos y condiciona decisivamente toda la vida política, económica y social. Existen serias dudas de que se estén tomando las medidas necesarias para que los hospitales, centros de salud y residencias de mayores no vuelvan a entrar en colapso.