Antonio Sánchez Rodríguez
6 de
septiembre de 2022
Termina el verano, pero no terminan con él las obscuras tensiones globales,
no sólo no se irán, sino que todo apunta a que crecerán con el otoño y llegarán
al límite con el frío y con todo ello el problema del pueblo saharaui se vuelve aún más crítico.
El 15 de abril de 2022, hace poco más de cuatro meses nos hacíamos la pregunta ¿Por qué ahora el giro sobre el Sahara occidental?. Para intentar entenderlo en ese momento repasamos muy por encima resoluciones de la ONU, reivindicaciones y posicionamiento del pueblo saharauis, las presiones de Marruecos con el apoyo de sus ‘amigos’ hasta llegar a una Marcha verde negociada que invadió el Sahara Occidental con terribles consecuencias.
En ese momento siguió un compromiso de un siguiente artículo para tratar sobre
el resto de los acuerdos que en paralelo se negociaron a espalda de todos, como
fue el Acuerdo Tripartito de Madrid y sobre todo ‘sus acuerdos secretos’.
Hoy cuatro meses después, tenemos más información porque han salido a la
superficie situaciones que pueden ser consecuencia directa del sorprendente giró
que podrían explicarlo, pero ¡ojo! Nunca justificarlo, no existe justificación
alguna para enviar la carta del 14 de marzo que Pedro Sánchez remitió al rey de
Marruecos en una línea de la que probablemente se acabará arrepintiendo. En
cualquier caso siempre tenemos la oportunidad de seguir desentrañando lo que está
ocurriendo que debiera ser público. No obstante y respetando el compromiso
veamos el peculiar acuerdo, con sus secretos, porque es un método para gobernar
por caminos ajenos a los compromisos con los pueblos…
El acuerdo tripartito de Madrid
