Juan
Manuel Gil de Escobar Delgado (Ingeniero industrial. Dirección de proyectos y
empresas)
Francisco Casero Rodríguez
9 de noviembre de 2021
Ya no es solo noticia de prensa y asunto recurrente de comentario y alarma social, sino que ha llegado a tocar nuestro bolsillo como ciudadanos. El precio mayorista en el mercado diario de la electricidad se ha multiplicado por cuatro en el último semestre y ya está viéndose repercutido sobre la factura de la luz de los consumidores, con subidas que incluso están llevando a la pobreza energética al consumidor doméstico más desfavorecido y con menos recursos económicos.
Dicho sea lo anterior sin desmerecer al consumidor industrial o empresa, grande o pequeña, cuyos costes se están viendo incrementados con final e inevitable repercusión sobre la actividad económica, sobre su incuestionable función social, e incluso sobre el empleo.
Pero, ¿nos debemos conformar con lo que hay porque es lo que nos ha tocado vivir? ¿Existen propuestas de solución? ¿Todo vale en esas propuestas? Y lo que es más importante, ¿qué podemos hacer nosotros como ciudadanos o como sociedad civil?
El mecanismo de fijación de los precios de la
electricidad