La crisis sistémica y pandémica, que con tanta dureza ha golpeado a las mayorías sociales, abre puertas para avanzar en el camino del cambio, de fin de los recortes y de logro de unas condiciones de vida dignas, derechos, igualdad, salud.
Manuel Armenta
Sevilla 18 de Enero 2022
A pesar de que la pandemia COVID no deja de mostrar diferentes caras y agresiones que impiden una convivencia serena y sosegada en todos los órdenes de vida, sí afrontamos signos de cambio que nos pueden permitir avanzar en la reconstrucción de una sociedad más justa, igualitaria y democrática, cuya posibilidad las elecciones de 2019 y el nuevo gobierno de coalición progresista establecieron.
Muchos y dispares han sido los acontecimientos vividos en estos dos años forzados por la pandemia, con el paradigma de unas reglas de vida desconocidas, y que además han sido activadas por la confrontación de corrientes políticas ultraconservadoras y sectores de población adictos a sus ideales, para contrarrestar posibles avances en la salud y las reglas de convivencia restringida e imprescindible que soportamos. Esta consideración política y social de confrontación en torno al “bicho covid”, es una consideración básica para el futuro de reconstrucción que se viene implementando y que este año se tiene que abordar en profundidad.
